09 de Diciembre de 2021

Villa Vallier, el club que estuvo tomado y vecinos lo recuperaron como un emblema de Escobar

Escobar. Historias de mi barrio
·
20 de noviembre de 2021

Se lo conoce como una Sociedad de Fomento, Cultura y Deporte. Fue muy famosa por los bailes los fines de semana. Estuvo ocupada ilegalmente durante una década. Ahora suma actividades y construye aulas para programas educativos.

El club Villa Vallier, en Escobar, es una de esas tantas instituciones del país que representan el orgullo y la idiosincrasia de un barrio. Emplazado sobre la Ruta 25 en el barrio homónimo que se encuentra camino a la zona de El Cazador, fue fundado en 1963 por Eustaquio Vallier, un apellido importante en esa zona del norte del Conurbano durante esos años que hasta le dio su nombre a una calle. Fernando, uno de sus hijos, fue presidente durante los primeros años de una entidad barrial que cobraba importancia y se asemejaba a otras de la época por su función social.

No por nada su denominación formal: Sociedad de Fomento, Cultura y Deporte Villa Vallier. En sus instalaciones no faltaron actividades que honraran cada una de esas palabras. Allí se encontraban familias, incluso, en los tradicionales bailes o kermeses de la época. Sin embargo, descuidos, egoísmo e indiferencia fueron sumiendo lentamente a la institución en una crisis profunda que la dejó al borde del abandono desde fines de la década de 1990.

Una familia de trabajadores y una tragedia los marcó: el comedor de San Fernando donde también se educa

«Había tres ocupaciones ilegales. Una familia vivió en la planta alta, funcionó un bar y una bailanta. La gente que manejaba el club lo hacía como una comisión directiva pero la personería jurídica estaba caída, no había libros de socios ni nada. Usaban las instalaciones como un kiosco», contó Lorena Brola, ex presidenta y bisnieta del mismísimo Eustaquio Vallier. Ella, junto a un grupo de vecinos, impulsó la recuperación a través de la formación de una Comisión Normalizadora que tomó las riendas en el año 2010 y fue presidida por Arnoldo Gnemmi, uno de los fundadores, que falleció en 2016 con 81 años.

Mientras se construyen las aulas en el primer piso, el club entrega alimentos y materiales didácticos a varias familias.

Hoy, Villa Vallier florece, pero en aquellos días el resurgimiento no fue nada fácil. «Desde La Plata exigían, para recuperar la personería jurídica, ubicar y juntar a 50 socios de 1993, año del último libro registrado», contó Brola. Eso demandó empezar a buscar a aquellas personas «casa por casa». Muchos aceptaron volver porque los vinculaba al club varias cuestiones emocionales, incluso había gente que había conocido a su pareja allí para luego formar familia. Otros estaban descontentos con la gestión de la comisión directiva de ese entonces y querían intervenir. Todo eso influyó para reunir a esos socios e iniciar un proceso que hoy, once años después, tiene a la entidad en un momento no sólo de estabilidad y orden, sino también de crecimiento.

Un club que fortalece su función social en Escobar

Villa Vallier cuenta con una escuelita de fútbol, su fuerte en las actividades deportivas, pero también zumba, taekwondo, boxeo, gimnasia funcional para adultos, clases de tango, danza árabe, acrobacias en telas.

Además, tiene su sala de teatro «Ensueños», donde ya lleva cuatro años organizando el Festival Ensueños Latinoamericano de Teatro, un evento en el que participan elencos de distintos países de la región y también varias obras locales. Este año, por la pandemia y las dificultades de viajar para artistas de otros países, se realizó de forma virtual. Igual, en la sala (con capacidad para alrededor de 250 espectadores) funcionan también la escuela de circo, acrobacias y teatro. El lugar fue declarado de interés municipal por el Concejo Deliberante de Escobar y habitualmente presenta obras a las que los vecinos pueden asistir de forma libre y gratuita.

La Sala de Teatro «Ensueños» que inauguró el club Villa Vallier, un bastión cultural en la zona.

El gran proyecto en el que se encuentra la institución es la construcción de tres aulas en el primer piso, que está financiada por el programa «Clubes a la Obra» del Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación cuyo titular, Matías Lammens, recorrió este año las instalaciones del club. En ese nuevo espacio funcionarán una escuela de árbitros, primaria y secundaria de adultos, el Plan FinEs y talleres de la escuela de oficios.

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Además, la entidad barrial impulsa un merendero con entrega de alimentos y materiales didácticos a familias de las escuelas isleñas de Escobar, así como también presta sus instalaciones para charlas sobre consumos problemáticos, operativos municipales de las áreas de Seguridad y Desarrollo Social permitiendo el acercamiento del Estado a los vecinos y la posibilidad de realizar determinados trámites allí.

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