05 de Julio de 2022

El sueño del pibe: fue invitado por Mick Jagger y le contó cómo se vive la música en el Conurbano

Tigre. Historias de mi barrio
·
29 de abril de 2021

Gaba Díaz, cantante de Blues Motel, le confió a Zonales el detrás de escena del encuentro con el cantante de los Rolling Stones que formó parte de «Olé, Olé, Olé», el documental que el grupo filmó sobre su paso por Latinoamérica.

Cara a cara con Sir Mick Jagger, invitado por los propios Rolling Stones, la banda que miles de veces sonó como un playlist eterno a lo largo de los años en esa casa de Tigre, y con la posiblidad de que ese encuentro quede filmado y forme parte de «Olé, Olé, Olé!» la película que el grupo británico sacó para mostrarle al mundo el amor que tienen por ellos en Latinoamérica. Si en un diccionario apareciera la definición de «sueño del pibe», lo que le pasó a Gaba Díaz, cantante de Blues Motel, cuadraría como la historia perfecta.

Pero es él mismo quien le cuenta a Zonales sobre ese momento en que llamaron a Adrián Herrera, guitarrista de su grupo y quien tuvo también la dicha de vivir esa cita de película, con una propuesta difícil de rechazar: «Estábamos todos de vacaciones en lugares diferentes. Cuando nos convocaron, de entrada mucho que no creíamos que podía ser cierto porque parecía demasiado bueno para ser real, pero accedimos y arreglamos para volver a encontrarnos para ensayar. Nos habían elegido como la banda más representantiva de la movida stone en Argentina y el ofrecimiento incluía dos cosas: primero iba a ser una jornada de filmación en la sala que tenemos en San Isidro y después se hablaba de un posible encuentro con un músico de los Stones».

Los Blues Motel a pleno, con Adrián Herrera, el guitarrista que conoció a Jagger, al frente y Gaba Díaz a su izquierda.

La filmación en la sala, el primer indicio

A medida que avanza en su relato, el vocalista viaja en el tiempo hasta el verano de 2016, cuando ese sueño de conocer a sus ídolos en persona empezaba de a poco a tomar forma. «La primera señal de que iba en serio fue cuando llegaron los de la producción de la película. A diferencia de lo que ocurre en Argentina, donde todos hacemos de todo, acá había un montón de gente, cada uno con su especialidad. Fue el primer indicio de que podía llegar a ser cierto», relató Gaba, quien más allá de una carrera artística de más de tres décadas con Blues Motel, también es docente de música en distintas escuelas de la Zona Norte y en la pandemia comenzó también a darle forma a su pasión por la herrería en su casa de Tigre.

«Como vieron que un poco de inglés hablamos, se empezaron a entusiasmar con la idea de poder juntarnos cara a cara con alguno de los Stones. Nosotros les decíamos que no nos ilusionen. Pero eso quedaba para después. De entrada fue la entrevista y una especie de acting, como se ve en el documental final. Ellos estaban buscando esa magia de Argentina de la tribu rolinga y nosotros nos acoplamos un poco a esa idea. Nos filmaron tocando cuatro temas y fuimos la única banda por fuera de los Rolling Stones que sonó en la película, con Dame Magia, una canción nuestra», expresó con orgullo Díaz.

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Las horas pasaban y el sueño estaba cada vez más cerca. El último show del grupo inglés en La Plata llegaba y con él, la oportunidad para el cantante y el guitarrista de Tigre de poder conocer a Jagger. «Nos invitaron a los seis de la banda al recital, pero sólo Adrián y yo íbamos a poder entrar a ver a Mick. Nos vinieron a buscar a la sala temprano y al llegar al estadio no lo podíamos creer. Fuimos a las butacas que nos habían asignado y empezamos a correr por la parte alta para encontrarnos con la gente de la productora que estaba filmando. Fueron 10 minutos a puro nervio en los que no encontrábamos a nadie hasta que un fan grita: ‘¡Aguante Blues Motel!» y eso hizo que nos reconocieron y nos dejaran pasar», relató Gaba a Zonales.

Cara a cara con Mick Jagger

«La puerta estaba abierta. No alcancé a golpear y me topé con Jagger que ya sabía y nos estaba esperando parado en el camarín. Nos saluda y nos hace sentar. Y ahí es como que se abrieron cinco dimensiones distintas. Todas plasmadas de un nervio increíble. Saber que nos estaban filmando, tratar de hablar en inglés, estar frente a una de las personalidades más importantes de la humanidad de todos los tiempos. Adrián y yo estábamos como embobados mirándolo. Y ahí tuvimos la charla con él, un tipo flaco de cuerpo, con todas sus arrugas, pero que irradiaba una juventud increíble», confió el músico.

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De artista a un artista, la cosa fluyó por el lado de las influencias, los lugares y las canciones: «Él nos empezó a hablar como pares. Nosotros llegamos a contarle de dónde éramos. Adrián empezó a hablarle sobre el clima del Delta, le dijo que era un paisaje parecido al Mississippi, tratando de encontrar una conexión, que él se sienta interesado. Otro punto fue cuando hablamos de la primera visita de ellos en 1995. La conversación duró 10 o 15 minutos, pero para nosotros fueron como tres horas eternas e inolvidables y al terminar, fue él quien se paró al lado nuestro para que pudiéramos sacarnos una foto los tres. Lo feo es que nadie tenía una buena cámara y salió como salió con el celular. Es el premio más glorioso de nuestra carrera. Cada vez que lo cuento me lleno de orgullo y de alegría».

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Tigre en la historia de Blues Motel

Con más de tres décadas sobre el lomo, Blues Motel es una de las bandas más representativas de Tigre. «El barrio es para nosotros el lugar donde nacimos y nos críamos. Estamos muy vinculados con el río porque fuimos a clubes de remo toda nuestra vida. La influencia de este ámbito más relajado y tranquilo marcó la personalidad del grupo. Habernos criado en un lugar como Tigre nos ayudó a seguir estando unidos, tener tolerancia y saber respetar las diferencias. Muchas de nuestras letras hablan del puerto, de la isla, de las chatas cargadas de troncos, son muchas imágenes que quedan guardadas y al momento de hacer las letras te vienen a la cabeza. En la orilla, por ejemplo, es una de ellas. Y desde lo musical también tiene esa impronta», cerró Gaba.

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