17 de Agosto de 2022

La modesta iglesia de Glew que se hizo conocida en el mundo por la gran obra de Raúl Soldi

Almirante Brown. Historias de mi barrio
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7 de agosto de 2021

A lo largo de 23 veranos, el reconocido artista plástico se dedicó a pintar 13 frescos en la capilla Santa Ana que relatan la historia de la madre de la Virgen María ambientada en el barrio del sur del Conurbano.

En aquel entonces, allá por los inicios de los años 50, los 34 kilómetros de distancia entre Glew y la Capital Federal hacían del paraje ubicado en Almirante Brown un oasis para aquellos que buscaban alejarse del ruido de la gran ciudad. Hubo muchos que se tentaron por las calles de tierra, los tambos y la tranquilidad, pero solo uno que plasmó como nadie ese amor: Raúl Soldi.

La obra que eternizó esa relación le llevó 23 veranos, desde que la inició en 1953 hasta que finalmente quedó lista en 1976, y generó que Glew se convierta en un punto de interés para los amantes de la pintura de todo el mundo. Se trata de los 13 frescos que relatan la historia de Santa Ana, la madre de la Virgen María, que el artista plástico nacido en 1905 y fallecido en 1994 pintó en la humilde capilla Santa Ana.

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¿Cómo llegó uno de los más importantes pintores de Argentina al por entonces poco conocido paraje del partido de Almirante Brown? Él mismo lo contó a través de un relato que luego fue subido a su página web oficial en el apartado dedicado al pueblo que lo albergó tantos veranos. «Recuerdo que un día, en una función del Teatro Colón, una amiga de mi mujer me comentó que había comprado una casa de fin de semana en Glew; le pregunté dónde quedaba, pues no tenía idea, y me explicó». 

«Descubrí a Glew cuando todavía era un páramo desolado, una casita cada tanto, un hombre de a caballo, un carro, unas gallinas atravesando la calle, picoteando entre el polvo reseco de la huella. Pasé en Glew una temporada de invierno, mientras pintaba paisajes en los alrededores del pueblo, me llamó la atención esa modesta capillita. Fue ver sus paredes blancas y decirme: ‘Caramba, qué lindo sería llenarlas de color'». 

Glew Raúl Soldi Capilla Santa Ana
La obra en Glew fue pintada por Raúl Soldi a lo largo de 23 veranos.

Para llevar adelante semejante obra de arte, Raúl Soldi tuvo que estudiar todos los evangelios, incluyendo los apócrifos. Las pinturas tienen la particularidad de estar ambientadas en el pueblo de Glew, por lo que en las distintas escenas aparecen molinos de viento, la biblioteca del pueblo y hasta la fachada de la capilla.

«Quería relatar la vida de Santa Ana y pensé: ¿Si el milagro se produjera aquí mismo en Glew? Por eso el nacimiento de la virgen tiene lugar en el patio de la misma iglesia y en lo alto del mural está la casa de los Calvo que fueron casi los fundadores del pueblo», describió el artista.

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Para luego continuar: «Hojas de plátano, gallinas, molinos, flores de cardo, piedras del inca, rodocrositas, un ángel negro, mis hijos Diego y Daniel, el padre Kardec, la amiga de mi mujer que me llevó allí por primera vez forman parte de la historia de Santa Ana». 

Todavía queda en Glew algún que otro vecino que recuerda haber visto al artista pintando en la pequeña iglesia ubicada en lo que hoy es la calle Raúl Soldi 276. Y de ese relato de boca en boca en el barrio se supo, por ejemplo, que comenzaba picando las paredes, luego las volvía a revocar y solo recién daba inicio a la primera pincelada. Y, si se equivocaba en un trazo, volvía a picar para hacer de nuevo el trabajo.

Glew Raúl Soldi Capilla Santa Ana
La obra tiene como protagonistas a distintos vecinos del pueblo.

«Al lado de la capilla había un huerto con frutales. El padre Jerónimo me traía frutas del huerto. Yo las iba comiendo mientras trabajaba: ciruelas al principio; luego duraznos, peras e higos; cuando comía uvas me daba cuenta de que el trabajo correspondiente a ese verano llegaba a su fin», expresó el artista plástico según da cuenta su página web.

El legado de Raúl Soldi más allá de Glew

La vida de Raúl Soldi siempre estuvo relacionada con el arte. Sus padres eran músicos: Ángel fue chelista e intérprete de obras líricas y Celestina poseía un gran talento musical. De niño, él construía pequeños escenarios de títeres, escribía y montaba obras de teatro. 

Amante de la música, incursionó también en la poesía y el cuento. A los 16 años viajó a Europa. Estuvo en varias ciudades de Alemania, entre ellas, Hamburgo y Berlín. También visitó Austria y, por último, Italia, el país de origen de sus padres. 

Glew Raúl Soldi Capilla Santa Ana
Raúl Soldi nació en 1905 y falleció en 1994.

Al regresar a Argentina cursó en la Academia Nacional de Bellas Artes durante 3 meses, hasta que la familia decidió volver a Italia y de esta forma continuó su formación en la Academia Brera de Milán. Al terminar sus estudios, Soldi expuso su obra en Trieste y ganó el pirmer premio para pintores jóvenes con su “Retrato de un pintor Armenio”.

En 1933, de vuelta en Argentina, comenzó a trabajar en Argentina Sono Films realizando escenografías de películas. Llegó a trabajar en más de ochenta producciones. Además, decoraba las vidrieras de Harrod´s. En 1945 se casó con Estela Gaitán, a quien le dedicó su obra, centrada en la figura de la mujer en forma de agradecimiento por su compromiso incondicional.

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Uno de sus trabajos más reconocidos es la restauración de la cúpular del Teatro Colón, donde representó la vida teatral: músicos con sus instrumentos y actores intercambiándose las máscaras de la tragedia y la comedia. El mural mide veintidós metros y son 53 figuras en cuatrocientos metros cuadrados que pintó en dos meses.

A lo largo de toda su carrera pintó más de 3.000 óleos, acuarelas, pasteles y litografías que integran el patrimonio de instituciones como la Galería Uffizi, en Florencia, el Museo Vaticano y el Museo Nacional de Bellas Artes. Las temáticas en las que incursionó durante toda su vida fueron los paisajes, los desnudos y las naturalezas vivas.

Glew Raúl Soldi Capilla Santa Ana
Para llevar adelante los 13 frescos, Raúl Soldi tuvo que estudiar todos los evangelios.

«Mi amor por Glew fue tan grande que compré una casa donde hoy está la Fundación Santa Ana de Glew -actualmente llamada Fundacion Soldi, cuya sede está ubicada en la calle Rafael Obligado 336-. Fueron los veranos más felices de mi vida. Ansiaba que llegara el próximo para seguir trabajando en la capilla», indicó en su momento el artista, según publicó su sitio web oficial.

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