Una alumna apuñaló a un compañero de escuela en San Martín: «No quería que hablara con otras chicas, estoy asustado»
Fue en la puerta de la Secundaria Ricardo Rojas. La agresora, de 14 años, agredió a su ex, de 15, por celos. El testimonio de la víctima, que denuncia antecedentes de violencia y un plan orquestado por la chica.

Una alumna de la Escuela Secundaria Ricardo Rojas Media Nº4 de San Martín apuñaló a un compañaro, su ex novio, por celos. Fue a la salida del colegio.
La tranquilidad matinal en la localidad bonaerense de San Martín se quebró este jueves en la entrada de la Escuela Secundaria Ricardo Rojas Media Nº4. En plena vereda, y ante la mirada atónita de padres y alumnos, una alumna atacó brutalmente a un compañero, propinándole cuatro puñaladas por la espalda. El hecho desató un gran operativo de seguridad y emergencias que rodeó el establecimiento durante gran parte de la jornada.
El incidente tuvo lugar exactamente en el horario de salida, en las inmediaciones del edificio de Diagonal 96 y Maestro Dasso, ante la espantada mirada de decenas de otros chicos Tras perpetrar la agresión, la joven intentó evadir a los presentes ingresando al edificio escolar para esconderse, mientras compañeros y adultos intentaban retenerla. Finalmente, fue escoltada por efectivos de la Policía Bonaerense hacia una dependencia policial, mientras que la víctima quedaba tendida en el pavimento recibiendo las primeras asistencias de otros jóvenes.
El adolescente herido fue derivado con celeridad al Hospital Eva Perón,sobre la Ruta 8, donde los médicos confirmaron que, pese a la espectacularidad del ataque, las heridas no eran de gravedad gravedad, aunque permanece bajo observación.

La investigación, que ya se encuentra en manos del fuero penal juvenil, busca determinar el trasfondo del ataque. Se confirmó que la agresora cursa el 1º año de la secundaria, mientras que el joven herido es alumno de 3º año.
Violencia escolar en San Martín: celos, amenazas y golpes
En declaraciones al medio eltrece, la propia víctima brindó detalles escalofriantes sobre la relación. «Habíamos empezado a salir hacía una semana o dos», relató el joven, quien confesó que ya había notado señales de alerta en el comportamiento de la chica. «Una vez me fue a buscar a la casa de mi papá y me dio dos cachetazos al enterarse que yo estaba hablando con una piba», recordó.
Según el testimonio del adolescente, el ataque se produjo luego de que él decidiera tomar distancia debido a las actitudes posesivas de ella. «Yo no le hablaba porque se había puesto muy agresiva», reveló y agregó: «No quería que hable con nadie».
Esta negativa a ser controlado habría sido el detonante final. Al salir del colegio, ella lo sorprendió por detrás. «La miré como diciendo ¿qué hiciste?», describió el joven sobre el momento exacto en que sintió el metal en su espalda. «Yo en ese momento venía hablando con mi amiga y capaz ella se puso celosa por eso, porque venía atrás y me vio», conjeturó.
La familia de la víctima también aportó información clave que sugiere que no se trató de un rapto de locura momentáneo. Una tía del adolescente explicó que el chico ni siquiera tiene teléfono propio y utiliza el de sus parientes, lo que les permitió acceder a chats reveladores.

«En los mensajes leímos que ella le pedía que elimine a su ex y a las primas y tías que tienen su misma edad», confirmó la mujer, reforzando la hipótesis de un cuadro de celos patológicos hacia el entorno familiar y afectivo del joven.
Incluso, la víctima denunció que existió una planificación compartida. «Me contó mi prima que estaban hablando en un grupo que tenía con las amigas de lo que me iban a hacer», aseguró el estudiante, quien además recordó que la chica ya había tenido episodios violentos con una pareja anterior, a quien supuestamente le habría marcado el cuello con una navaja.
Este suceso en San Martín se inscribe en un contexto de inusitada violencia escolar que viene golpeando a distintas provincias del país en los últimos meses. Aunque los motivos en este caso parecen ser de índole privada y sentimental, el entorno donde ocurrió y la edad de los protagonistas exponen la vulnerabilidad de las instituciones ante conflictos que se gestan fuera de las aulas pero estallan en sus puertas.
El joven, aún conmocionado por haber salvado su vida de milagro, resumió su estado emocional tras recibir el alta: «Estoy asustado porque fue todo muy rápido y no entendí nada».







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