05 de Julio de 2022

Volvieron detener a un falso traumatólogo en San Isidro a días de haber quedado libre

San Isidro. Policiales
·
7 de junio de 2022

Es la segunda vez en menos de un mes que la Policía bonaerense lo atrapa ejerciendo ilegalmente la medicina en el consultorio que había montado en su casa de Martínez. Ocurrió tras una denuncia de su ex esposa.

Un falso traumatólogo fue detenido por segunda vez en menos de un mes mientras atendía a un paciente en su consultorio, que también cumplía las veces de vivienda particular, ubicado en Pirovano al 1300, en la localidad de Martínez, partido de San Isidro.

De acuerdo con lo que se informó, fue identificado como Alejandro Ortiz, un hombre de 55 años sobre quien pese una acusación por «ejercicio ilegal de la medicina» y «usurpación de títulos y honores». La ex mujer del sospechoso fue quien lo denunció.

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Se trata de la misma persona que ya había sido atrapado por agentes de la Policía bonaerense el pasado 16 de mayo, en un operativo que contó con la participación de efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de San Isidro y fue ordenado por el fiscal Gastón Garbus, de la Fiscalía Descentralizada de Martínez.

Trascendió que antes de ser detenido por segunda vez, el acusado les había dicho a sus pacientes que el primer allanamiento a su consultorio había sido porque «había pagado tarde su matrícula» y que «ya estaba todo el regla».

Los elementos que fueron incautados en el consultorio del traumatólogo trucho de Martínez.

En el lugar incautaron sellos, un desfibrilador, tres electroestimuladores musculares, un monitor multiparámetro, elementos usados en microelectrolisis percutánea y en presoterapia secuencial, un equipo de terapia láser, otro de fototerapia, dos tubos de oxígeno, un DVR, dos computadoras, un ecógrafo empleado en cirugía e insumos utilizados en actividades médicas.

También había colgados tres diplomas con su identidad como egresado de una universidad y como asistente a cursos de especialización, además de seis recetarios que llevaban su nombre e incluían una matrícula nacional médica que, obviamente, no le pertenecía.

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Lo que llamó la atención de los investigadores es que, tras ese primer arresto, Ortiz siguió ejerciendo ilegalmente como médico como si nada hubiera ocurrido, lo que motivó que una nueva denuncia que culminó con el segundo allanamiento que lo encontró atendiendo a una persona.

«Ortiz carece de instrucción, títulos oficiales y/o estudios que lo acrediten como médico, y desarrolla esta actividad de manera ilícita desde hace varios años a la fecha”, precisó una fuente de la investigación, según publicó el sitio Primer Plano Online.

Tras la segunda detención, la Justicia busca nuevas víctimas de su accionar, por lo cual convocó a que quien haya sido paciente y quiera accionar en su contra puede llamar a la Brigada de Investigaciones de San Isidro y preguntar por la oficina de judiciales, sitio en donde se le tomará declaración para ser incorporada a la causa.

De San Isidro a Llavallol, el falso médico que terminó condenado

En septiembre de 2021, el Juzgado en lo Correccional N° 1 de Lomas de Zamora condenó a 28 meses de prisión efectiva a  Carlos Alberto Murguia, un falso médico que, durante al menos cuatro años, ejerció como si lo fuera en un centro asistencial de la localidad de Llavallol.

Los delitos por los que fue sentenciado son “ejercicio ilegal, usurpación de títulos en concurso ideal y uso de instrumento público falso”. Y en el marco de un juicio abreviado, los fiscales Javier Martínez y Alejandro Alleno, de la UFI 8 de Lomas, acordaron la pena con la defensa. Luego, todo fue convalidado por el Juzgado Correccional 1.

Carlos Alberto Murguia fue detenido en Llavallol y condenado a 28 meses de prisión.

El falso médico había sido detenido en junio del año pasado, en un caso que tuvo mucha repercusión mediática. Durante el tiempo en el que ejerció de manera ilegal la medicina atendió a cientos de pacientes, incluidos niños, y formuló diagnósticos e hizo más de 500 recetas.

Sus especialidades, según él, eran la neurología y la pediatría. Así se desempeñó en el Centro Médico Laboral Luzuriaga, ubicado en Llavallol, donde incluso llegó a ser director. Y en una de las paredes lucía un título de médico, supuestamente emitido en 2017, con el membrete de la Universidad de El Salvador.

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