Cinco triunfos, 14 goles y un año soñado: el increíble récord que tiene Huracán contra San Lorenzo
El Globo fue el ganador del clásico de barrio más grande del mundo en una temporada extraordinaria. Cómo se dieron esos cinco encuentros que fueron a contramano de un historial que domina el Cuervo.

Huracán y San Lorenzo protagonizan el clásico de barrio más grande del mundo.
Aunque la paternidad de San Lorenzo de Almagro no se discute, en el denominado y reconocido entre nosotros como “clásico de barrio más grande del mundo”, Huracán estableció una increíble hegemonía contra su más tradicional adversario hace 50 años. El choque tuvo cinco partidos en 1976 (tres en el Metropolitano, dos en el Nacional) y los de Parque Patricios ganaron todos.
Con la base del campeón de 1973, los Quemeros disfrutaron medio siglo atrás de una racha inédita en el emblemático duelo del sur porteño. Miguel Ángel Brindisi y René Orlando Houseman fueron dos de los artífices de las victorias frente a un rival que empezaba a sufrir un grave deterioro institucional (puesto de manifiesto en 1979 con la pérdida del Viejo Gasómetro) y deportivo (el descenso de 1981).
Duelo caliente en cancha de San Lorenzo
Este domingo, por la cuarta fecha del Torneo Clausura, los Cuervos y el Globo protagonizarán desde las 15 en el Bajo Flores un nuevo capítulo de una vieja rivalidad. Los dos tuvieron flojos arranques de semestre, sobre todo el Ciclón que, para peor, cayó por penales en la Copa Argentina ante Deportivo Riestra.

Huracán, dirigido por Diego Martínez, buscará aprovechar la presión del equipo de Néstor Gorosito para sumar el segundo éxito del año ante los azulgranas (1-0 en el Palacio Ducó, en el Apertura, gracias a un cabezazo del ecuatoriano Jordy Caicedo). Medio siglo atrás los hinchas quemeros también vivieron alegrías consecutivas en el clásico: no dos, sino ¡cinco!
El dominio de Huracán sobre San Lorenzo en 1976
Bajo el mando de Miguel Juárez, a quien llamaban Gitano y César Menotti admiraba por su estilo ofensivo, Huracán recibió a San Lorenzo, conducido por Alberto Rendo (Toscano, volante de baja estatura y alta calidad, con destacados pasos por ambos clubes y muy querido en los dos barrios). Fue el domingo 1° de marzo y los locales se impusieron 3-1, con goles de Omar Larrosa, Osvaldo Ardiles y Miguel Candedo. Anotó Héctor Scotta para el visitante.
Por la segunda rueda de aquel Metropolitano, en Avenida La Plata, se dio el mismo resultado. Augusto Sánchez, otra vez Larrosa y el Loco Houseman adelantaron 3-0 a Huracán. Mario Rizzi anotó para los dueños de casa cuando el encuentro se terminaba. Agustín Irusta, veterano arquero del Ciclón, se lesionó durante el primer tiempo y fue reemplazado por el hoy mediático Ricardo La Volpe, quien había llegado a Boedo procedente de Banfield.
Ese torneo contemplaba una Zona Campeonato entre los seis primeros de cada grupo, a una sola vuelta y en terreno neutral. Huracán fue primero en el A y San Lorenzo se ubicó cuarto en el B, de modo que ambos avanzaron a la instancia decisiva. Se enfrentaron el 14 de julio en la Bombonera y volvió a prevalecer el Globo, esta vez por 4-2. Marcaron Houseman, Brindisi (dos) y Carlos Leone para el vencedor, Scotta y Manolo Sanz para los azulgranas.

Ya en el Nacional, segunda competencia del año, se vieron otra vez las caras el 24 de octubre en Boedo. Aunque sin Brindisi, transferido a España, Huracán se las arregló para sumar otra celebración más: fue 2-1 con un cabezazo de Houseman, que también podía convertir de esa manera, y una agónica conquista del volante Leone. El luego mundialista Jorge Olguín había igualado transitoriamente con un fuerte remate desde fuera del área.
El último enfrentamiento se produjo el 12 de diciembre en el estadio de Alcorta y Luna, con mayoría de suplentes de los dos lados. Huracán, ya clasificado a cuartos de un certamen donde se consagró Boca, pudo otra vez con un golpeado San Lorenzo: 2-1 con los gritos de Luis Cabrera y Daniel Cano. Daniel Uzín, lateral izquierdo, hizo el del honor para los Cuervos en un año que solo les deparó frustraciones ante el rival más enconado.







Hacé tu comentario