Lo viejo funciona: una pareja de Bella Vista arma reuniones con juegos de mesa que ya se volvieron furor
Paula Galarza y Diego Trasatti lanzaron hace un año «Clúdico», una propuesta para que los vecinos se diviertan cara a cara y sin pantallas. Los encuentros, que no paran de crecer, son en bares y restaurantes.

Hay desafíos de estrategias y de azar, didácticos, temáticos y musicales.
Todo surgió de manera casual, y se fue convirtiendo en un proyecto familiar que en poco tiempo se volvió furor. Paula Galarza y Diego Trasatti, una pareja de Bella Vista, organizan desde hace un año reuniones con juegos de mesa en bares y restaurantes que no paran de crecer. En tiempos de pantallas, se trata de una vuelta inesperada a lo analógico, y que propone una diversión cara a cara, con un inevitable dejo de nostalgia.
«Nos transformó la vida por completo. Fue un antes y un después, y nos está dando muchas satisfacciones», dijo Paula. Mientras que Diego agregó que «hoy realmente es nuestro motor y proyecto de vida».
También contó que, por la crisis económica, tuvieron que cerrar dos tiendas de ropa que tenía. Y precisamente esa situación fue la que los llevó a armar una merienda en la casa de ellos e invitar a 10 amigos a compartir una tarde de juegos en el living, como para distraerse del momento que estaban viviendo.
Ese siempre fue el hobby de ellos, y en un momento entendieron que era algo que podía hacerles bien a muchas más personas.
La “caravana itinerante” que nació en Bella Vista
«Teníamos la energía muy abajo y estábamos desgarrados; pero cuando se cayeron las ventas y los locales, se empezó a levantar con fuerza Clúdico», explicaron respecto al nacimiento de «Clúdico», que le debe su nombre a la combinación de las palabras ‘club’ y ‘lúdico’.

Definido como «una caravana itinerante», la propuesta recreativa anima las tardes y noches en diferentes locales gastronómicos con sus más de 300 juegos de mesa: hay desafíos de estrategias y de azar, didácticos, temáticos y musicales, entre otras propuestas para todos los gustos.
«Cuando empezamos, hacíamos dos eventos por mes. Ahora, sólo en julio, hicimos ocho. Y para agosto, ya tenemos confirmados 10. Posiblemente, para septiembre sean 12. De a poco, estamos convirtiéndolo en nuestra actividad principal», detalló Diego en diálogo con Clarín, respecto al crecimiento de una iniciativa de la que ya pasaron más de 500 personas.
Si bien en el comienzo la difusión fue “boca a boca”, una vez que armaron la cuenta de Instagram todo se volvió mucho más masivo. Ahora cuenta con más de 4.800 seguidores en esa red social, y es por allí por donde se informan las agendas mensuales, aunque también lo hacen vía WhatsApp.
«Se genera un espacio en donde la gente se encuentra cara a cara y de una manera genuina, como antes. Se rompe el hielo con lo lúdico y eso genera confianza y un vínculo con alguien que no conocés», afirmaron.
Cómo son las jornadas de juegos de mesa
Mientras que Paula explicó que «cuando se inscriben para participar, a las personas les pedimos la fecha de nacimiento para organizar los grupos según un patrón zodiacal, porque queremos que haya un equilibrio y que no se genere cierta tirantez. La gente se engancha con eso, le gusta».

Durante las jornadas, los participantes (que llegan a ser 40 personas, en promedio) pueden agruparse en mesas cerradas o abiertas. Las primeras son aquellas conformadas por hasta siete sujetos que compiten entre sí; y las otras, armadas por personas que llegan de manera individual, en parejas o en pequeños grupos.
La edad mínima para poder jugar es 12 años. Y al final del evento todas las mesas compiten entre sí por meriendas, cenas, merchandising, entradas y participan de sorteos.
«Nos emociona que nuestro pasatiempo esté pasando a ser un proyecto de vida familiar. Y se viven cosas muy lindas, como contar con la participación de una señora de 95 años o que se encuentren casualmente una psicóloga con una paciente», concluyeron, orgullosos, los vecinos del partido de San Miguel.







Hacé tu comentario