Adiós a Luis Brandoni: cómo fueron sus años de infancia en Dock Sud, según el recuerdo del gran actor argentino
Falleció a los 86 años. El protagonista de «Esperando la carroza» nunca cortó el cordón umbilical con su barrio y Avellaneda. Allí forjó su vocación entre cines de barrio y calles de adoquines.

Nacido y criado en las calles de Dock Sud y Avellaneda, Luis Brandoni fue uno de los grandes actores de la historia argentina.
El espectáculo argentino se queda sin una de sus voces más potentes y sus gestos más icónicos. En las primeras horas de este lunes, se confirmó el fallecimiento de Luis Brandoni a la edad de 86 años, oriundo de Dock Sud. El artista se encontraba internado en el Sanatorio Güemes desde el pasado 11 de abril, luego de sufrir una caída en su domicilio que le provocó un hematoma subdural. Pese a los esfuerzos médicos y a la esperanza inicial de que el cuadro pudiera revertirse mediante el control clínico, el actor no logró superar la lesión craneal.
La confirmación llegó de la mano de su gran amigo y socio, el productor Carlos Rottemberg, quien utilizó los canales de Multiteatro para despedirlo con palabras cargadas de dolor: «Murió Luis Brandoni. Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable. Impulsor del teatro nacional, desde esta Casa Teatral seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente, que excedió el ámbito del escenario. Hoy es un día muy triste para nuestra cultura».
Rottemberg también detalló el cronograma para que el público y sus colegas puedan darle el último adiós: el velatorio se realizará en la Legislatura Porteña a partir del mediodía de este lunes, mientras que el martes por la mañana sus restos serán trasladados al Panteón de Actores en el Cementerio de la Chacarita.

En los días previos a su internación, Brandoni se encontraba plenamente activo, protagonizando junto a Soledad Silveyra la comedia “¿Quién es quién?” en la calle Corrientes. Las funciones debieron suspenderse abruptamente el sábado 11 de abril tras el accidente en su casa.
Aunque en un primer momento circuló la versión de que el actor había padecido un accidente cerebrovascular (ACV), fue el propio Rottemberg quien aclaró oportunamente que el motivo de la internación era «un hematoma producto del golpe, que hay que controlar hasta su absorción”. Lamentablemente, el organismo del actor no respondió como se esperaba al tratamiento de observación.
Dock Sud: el escenario del primer acto de Luis Brandoni
Adalberto Luis Brandoni nació el 18 de abril de 1940 en el desaparecido Sanatorio Avellaneda. Sus primeros años transcurrieron en una casa de la calle Leandro Alem al 1559, en un Dock Sud que por aquel entonces era un crisol de inmigrantes, conventillos y bares de esquina.
«Tengo hermosos recuerdos de mi infancia en Dock Sud junto a mis padres y hermano. Recuerdo que jugábamos al fútbol todo el tiempo en la calle y yo hacía varias travesuras, era muy inquieto como todo niño», rememoró Luis en una de sus últimas charlas con el Diario La Ciudad de Avellaneda. Fue en ese entorno de calles adoquinadas donde nació su vocación, influenciada por los cines «Selec» y «Eden», salas de barrio donde se convirtió en un devoto del cine argentino antes de cumplir los diez años.

Ante la pregunta sobre si el «bichito» de la actuación nació en el sur, Brandoni no dudaba: “Claro, siempre iba a esos cines que estaban en Dock Sud, donde me hice fanático de la pantalla grande y especialmente del cine argentino. En ese tiempo, en el cual era un niño muy chico, ya decidí ser actor».
Desde su debut profesional en mayo de 1962 con la obra «Novio» en el Teatro Coliseo, Brandoni construyó una trayectoria que es, en gran medida, la historia misma del cine y la televisión de nuestro país. Formó parte de títulos ineludibles como:
- Cine: La Tregua, La Patagonia Rebelde, Juan que reía, Esperando la carroza, Made in Argentina, Un lugar en el mundo y Cien veces no debo.
- Televisión: Mi cuñado, Buscavidas, Un gallo para Esculapio y El hombre de tu vida.
Sin embargo, su pasión definitiva fue el teatro, donde participó en casi 70 obras, destacándose en títulos como Stéfano, La Fiaca, Gris de ausencia y su entrañable papel en Parque Lezama.
A pesar de haberse mudado a los 13 años a la Capital Federal, Brandoni siempre mantuvo un vínculo místico con Avellaneda. Recordaba con precisión bares como «El Café Chiquito», donde los vecinos se reunían a jugar a las cartas y discutir la vida.
En una de sus recorridas por su antiguo barrio, vivió un momento que atesoró siempre: «Volví por diversos motivos y recuerdo que un día estaba estacionando el auto cerca de la casa que fue mi hogar y la dueña actual me conoció y me invitó a pasar. Fue un momento muy especial volver a estar dentro de lo que fue mi hogar y poder recorrerlo, se me vinieron a la mente muchos recuerdos y anécdotas».
Su compromiso con su origen fue tal que, en 1997, durante su carrera política como candidato a Diputado Nacional por la UCR, le hizo un pedido especial a Raúl Alfonsín: «Fue un pedido especial que le hice al ex presidente de la nación y él accedió amablemente. Yo quería hacer una acto de campaña en la Ciudad donde crecí y pude cumplirlo«.
Hoy, Avellaneda despide a uno de sus embajadores más ilustres. Se va el actor de los mil rostros, el defensor del teatro nacional y el hombre que, a pesar de los premios y la fama, siempre prefirió recordar los días en que era simplemente un niño inquieto corriendo por las veredas de Dock Sud. La cultura nacional baja el telón, pero el aplauso de su gente será eterno.







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