Llavallol: tras 8 años, la Justicia ordenó pagar una cifra millonaria a los dueños de un perro que atacó a una mujer
Los dueños de un taller son responsables por las lesiones físicas y estéticas que sufrió una vendedora de cosméticos. El fallo subraya la «responsabilidad objetiva» sobre el comportamiento del animal.

Un juzgado de Lomas de Zamora condenó a los dueños de un taller de Llavallol por el ataque de su perro a una vendedora de cosméticos.
La justicia de Lomas de Zamora dictó una sentencia ejemplar tras un grave episodio de inseguridad urbana ocurrido en la localidad de Llavallol. Los propietarios de un taller mecánico y dueños de un perro fueron condenados a abonar una indemnización millonaria a una mujer que resultó herida tras ser atacada por el animal dentro del local.
El hecho, que se remonta al año 2018, culminó esta semana con un fallo que pone de manifiesto las obligaciones legales de quienes poseen animales en ámbitos de atención al público.
La víctima se encontraba desarrollando su jornada laboral como vendedora de productos de cosmética cuando ingresó al taller. En ese momento, y sin mediar provocación alguna, el perro se abalanzó sobre ella. Según consta en el expediente judicial, el animal le saltó encima con tal violencia que le provocó una caída estrepitosa, ocasionándole lesiones de diversa consideración que requirieron atención inmediata.
Llavallol: fallo millonario por un perro que atacó a una mujer
Tras el violento encuentro, la mujer fue asistida inicialmente en una sala de primeros auxilios de la zona. Sin embargo, la gravedad de las heridas, especialmente las localizadas en su rostro, obligaron a su traslado urgente al Hospital de Llavallol. Los peritos médicos que intervinieron en la causa fueron determinantes para el dictamen final, ya que lograron documentar secuelas físicas y estéticas permanentes que alteraron la calidad de vida de la trabajadora.

El magistrado a cargo del Juzgado Civil y Comercial N° 1 aplicó con rigor el Código Civil y Comercial de la Nación, estableciendo que el «guardián» de un animal es plenamente responsable por el daño que este cause.
En este sentido, la Justicia remarcó que esta responsabilidad solo se interrumpe si se prueba que el animal fue utilizado sin permiso del dueño o si existió una negligencia absoluta de la víctima, algo que quedó descartado en este proceso: «no se logró demostrar una negligencia por parte de la afectada», sentenció el tribunal.
Por los gastos médicos y traslados se concedieron $50.000. La disminución de la capacidad laboral requirió una suma de $5.000.000. Finalmente, por el daño moral y la alteración de la vida cotidiana, se fijó un monto de $3.000.000. El monto total fijado por la justicia asciende a casi $8.100.000, una cifra que busca cubrir de manera integral los daños sufridos. La suma, a la que se le deberán adicionar los intereses acumulados desde el día del ataque del perro, se divide en los siguientes rubros reparatorios:
- Incapacidad sobreviniente: Destinado a compensar las limitaciones físicas que la mujer tendrá de por vida.
- Daño estético: Una reparación específica por las cicatrices visibles que dejó el ataque en su fisonomía.
- Daño moral: Contempla el padecimiento psicológico, el miedo y la angustia derivados de la situación traumática.
- Gastos médicos y lucro cesante: Reembolsa los costos de los tratamientos realizados y compensa el dinero que la mujer dejó de percibir al no poder trabajar durante su recuperación.
Este fallo en Llavallol funciona como una advertencia para los dueños de comercios y talleres de todo el Conurbano. La ley argentina es clara: quien tiene un animal bajo su guarda debe garantizar que este no represente un peligro para terceros. La sentencia deja en claro que, ante la ley, el sufrimiento de la víctima y las marcas permanentes de un ataque no pueden quedar impunes bajo el pretexto del descuido.







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