Impactante aumento de los asesinatos en San Martín: cuáles son las zonas más peligrosas, según la UNSAM
Un informe de la Universidad de Sanb Martín revela que los crímenes en el distrito se duplicaron respecto a 2025. El uso de armas de fuego y las disputas territoriales en barrios críticos, las claves del fenómeno.

Los motochorros y las bandas narcos están haciendo estragos en los barrios de San Martín, un distrito azotado por la violencia.
La realidad de la inseguridad en el Gran Buenos Aires sumó un nuevo y crudo capítulo con la difusión de datos oficiales que ponen la lupa sobre el partido de San Martín. Lo que muchos vecinos perciben a diario en las calles ahora tiene el respaldo de las estadísticas: los asesinatos en el distrito aumentaron más del doble en apenas doce meses, marcando una tendencia que los especialistas definen como un «alarmante retroceso».
Según el último relevamiento del Observatorio sobre el Narcotráfico y las Violencias Asociadas de San Martín, organismo que depende del IDAES y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), los homicidios registraron un incremento del 122% en el último año.
Se trata de una cifra que no solo golpea a la gestión local, sino que enciende las alarmas en todo el conurbano bonaerense por la ferocidad de los ataques.
San Martín, narco, crímenes y violencia
El informe, al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, es contundente respecto a la comparación temporal. Los crímenes registrados en el inicio de este 2026 «ya duplican lo observado en el mismo periodo de 2025». Pero más allá de la cantidad, lo que preocupa a los investigadores es el «cómo».
Desde la UNSAM explican que este fenómeno no es casual, sino que responde a una reactivación de los conflictos entre bandas narco que pelean palmo a palmo por el control de la venta de droga en asentamientos y zonas vulnerables.

Lo que los peritos destacan en esta oportunidad es una mayor «profesionalización» de la violencia: ya no se trata solo de peleas espontáneas, sino de un esquema donde el 90% de los casos involucra armas de fuego y, en su gran mayoría, ataques por encargo o los denominados «ajustes de cuentas».
La estadística arroja un dato doloroso sobre quiénes están poniendo el cuerpo en esta guerra de territorios. La mayoría de las víctimas son varones jóvenes de entre 15 y 27 años, todos residentes del distrito. Esta franja etaria evidencia que el reclutamiento y la vulnerabilidad de los menores sigue siendo el eslabón más débil de la cadena social en los barrios más postergados.

El mapa de la inseguridad en San Martín tiene puntos rojos muy claros. Conforme a las denuncias recolectadas y el análisis del Observatorio, los sectores más castigados son:
- Villa Ballester
- Loma Hermosa
- José León Suárez
En estas localidades, los vecinos coinciden en un diagnóstico unánime: «La presencia de búnkeres de droga sigue siendo el motor principal de los asesinatos». La dinámica del búnker no solo atrae el consumo, sino que genera una custodia armada y una competencia territorial que termina resolviéndose de la peor manera.
Este informe de la UNSAM pone sobre la mesa una discusión urgente para las autoridades provinciales y nacionales: la necesidad de una intervención integral que no solo sume patrulleros, sino que logre desarticular las estructuras de comercialización que han convertido a barrios históricos de San Martín en zonas de conflicto permanente. Mientras tanto, el número de víctimas jóvenes sigue creciendo, superando con creces las marcas del año anterior.

Hace un mes Villa Ballester, fue escenario de una jornada de catarsis colectiva que desnudó las carencias estructurales que afectan el día a día de sus habitantes. Comerciantes y vecinos se congregaron con un objetivo común: manifestar su profunda preocupación ante una triple problemática que consideran insostenible: la escalada de la inseguridad, el peso de la presión impositiva y las marcadas deficiencias en el sistema de recolección de residuos.
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Durante el encuentro, se habilitó un canal de diálogo directo donde los dueños de locales comerciales describieron un panorama sombrío. Relataron situaciones de robos reiterados y un estado de miedo constante que condiciona sus horarios y su forma de trabajar. A este reclamo se sumó una crítica feroz hacia la administración local por el valor de las tasas municipales, sobre todo la de Seguridad Ciudadana que llega al 5,5%.
Según expresaron los participantes, el monto de los impuestos que abonan mensualmente no se traduce en mejoras visibles ni en servicios de calidad, generando una sensación de desprotección y abandono.

Tras escuchar los crudos testimonios, desde el espacio organizador del evento fueron contundentes sobre el ánimo social: «El nivel de preocupación es muy alto. Lo que vimos hoy es un hartazgo generalizado, pero también una fuerte voluntad de organizarse y exigir soluciones”, señalaron al cierre de la actividad. La asamblea dejó en claro que la paciencia vecinal se agota y que existe una demanda urgente de políticas concretas que perduren en el tiempo, más allá de los anuncios coyunturales.
Maricel, vecina del barrio, se animó a decir que el problema no solo afecta a Ballester: «San Martín es un desastre en su totalidad. Barrio La Cárcova y Barrio Curita (ambos en José León Suárez) son los que más sufren inseguridad, que también se siente muy fuerte en Billinghurst y Libertad. Hace un mes a mi novio que hace Uber lo asaltaron en Suárez y no lo mataron de milagro«.







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