El futuro de la línea 148 de colectivos, más cerca de una resolución: así se cubrirían sus recorridos
Tras una reunión de alta tensión con la UTA, la Secretaría de Transporte anunciará cómo se operará el histórico corredor entre Florencio Varela y Constitución. El acuerdo exige la continuidad laboral de 500 choferes.

La línea 148 de colectivos ya no corre más y sus recorridos por el momento aún son una incertidumbre.
La parálisis de la ex línea 148 de colectivos que afecta al troncal sur desde hace más de 90 días parece haber llegado a su punto de quiebre. En un encuentro marcado por la presión gremial, la Secretaría de Transporte de la Nación, dirigida por Fernando Herrmann, asumió el compromiso ante la Unión Tranviarios Automotor (UTA) de revelar este miércoles quién sucederá a la firma El Nuevo Halcón. La resolución llega luego de que el sindicato amenazara con una movilización masiva de colectivos hacia Plaza de Mayo si no se garantizaba una salida definitiva al conflicto.
El secretario general de la UTA, Roberto Fernández, trajo alivio a las familias de los operarios mediante un comunicado donde ratificó que el pacto oficial incluye la reactivación inmediata de los recorridos y el respeto irrestricto de los contratos de trabajo, la antigüedad y el convenio colectivo para los 500 empleados afectados. Un punto no negociable fue la cancelación de la deuda salarial: el nuevo operador deberá hacerse cargo de los tres meses de sueldo y el medio aguinaldo que se le adeuda al personal.
Línea 148 de colectivos: la pelea por sus recorridos
La demora en la adjudicación no es casual, sino el resultado de una feroz competencia entre los dos gigantes del transporte en el AMBA. Por un lado, el Grupo DOTA planea un esquema donde la Empresa San Vicente absorbería los ramales a Solano, mientras que el Expreso Quilmes (Línea 98) tomaría los servicios hacia Florencio Varela.
En la vereda opuesta, el grupo misionero Metropol (vía Misión Buenos Aires) busca quedarse con los recorridos a Varela, proponiendo que la Línea 22 se haga cargo de los trayectos a Solano. La rivalidad es total; incluso Marcelo Pasciuto, presidente de DOTA, descartó cualquier gestión compartida y confirmó que su empresa impugnó técnicamente las propuestas de Metropol ante las autoridades nacionales.

Para los pasajeros de Varela y Quilmes, la definición de este tema es urgente. La falta de la 148 se agravó por el reciente recorte del servicio nocturno del Ferrocarril Roca, dejando a miles de personas sin opciones para regresar a sus hogares durante la madrugada.
Además, el traspaso administrativo marcará la desaparición definitiva de la denominación «El Halcón», marca nacida en 1943 que no solo dio nombre al transporte, sino que inspiró la identidad visual y el apodo del club Defensa y Justicia.
La nueva etapa del servicio llegaría con una reestructuración de recorridos, que incluiría la eliminación definitiva de los ramales El Jalón y por Acceso. Mientras se aguarda el anuncio oficial, los choferes mantienen su guardia diaria en la cabecera de la avenida 12 de Octubre, en Quilmes, firmando planillas y esperando la orden para volver a encender los motores y devolverle la movilidad a la región.

La 148 fue fundada en 1943, naciendo como una sociedad de responsabilidad limitada. En un principio, los vehículos llegaban hasta el Puente Pueyrredón, justo en el límite entre jurisdicciones, pero luego se extendió a Constitución, tomando carácter de nacional. Si bien para 1995 la firma fue declarada en quiebra, un conjunto de firmas pasaron a encargarse de cumplir con el itinerario.
Microómnibus Quilmes, Microómnibus Sur y Expreso Vía Galicia tomaron la concesión, aunque ya tres años después se hizo cargo El Nuevo Halcón, la compañía que continuaba el legado. Anualmente, pasan casi 15 millones de personas por las unidades y se calcula que tiene una flota de 100 rodados.
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Por eso la caída de «El Halcón» marcó un hito doloroso para el transporte del Sur, dejando a miles de usuarios pendientes de una resolución administrativa que garantice que, aunque cambie el nombre en el cartel, las unidades sigan llegando a las paradas de los barrios más alejados y sobre todo a la cabecera de Constitución.







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