Luján recibe una increíble expo del Rastrojero, un clásico argentino: habrá bendiciones, shows y gastronomía
Durante el sábado 16 y el domingo 17 de mayo, la ciudad y su vecina Jáuregui se convertirán en el epicentro para los amantes de los autos clásicos. Todas las entradas son gratuitas.

Luján, su Basílica, comida criolla y el Rastrojero como protagonista central de un encuentro para los amantes de los fierros.
La ciudad de Luján se prepara para vivir dos jornadas a pura nostalgia y pasión por las cuatro ruedas. Este fin de semana, vecinos del Gran Buenos Aires y fanáticos de los fierros de distintos puntos del país se darán cita en una serie de eventos gratuitos que recorrerán la historia de la industria automotriz nacional, teniendo al Rastrojero como protagonista principal y como epicentro en la emblemática Plaza Belgrano, frente a la Basílica, y la localidad de Jáuregui.
La acción comenzará el sábado con el esperado 5° Encuentro Nacional de Rastrojeros, que se desarrollará de 10 a 17 frente a la Basílica. La muestra reunirá a decenas de ejemplares de esta icónica camioneta rural, considerada el motor del campo argentino durante décadas.
Los asistentes podrán disfrutar de unidades en perfecto estado de conservación, intercambiar anécdotas con coleccionistas y presenciar la entrega de medallas y reconocimientos. Como complemento ideal, el Museo del Automóvil abrirá sus puertas con entrada libre y gratuita durante todo el día.

Las propuestas continuarán el domingo 17 de mayo con dos citas imperdibles. Por un lado, de 10 a 15 horas, se llevará a cabo la Jornada Nacional de Bendición de Vehículos sobre la Avenida Nuestra Señora de Luján. Organizada en conjunto con el Santuario Nacional, la convocatoria invita a que autos, motos y camionetas de todas las épocas desfilen para recibir la tradicional protección religiosa frente al templo histórico.
En paralelo, a partir de las 12 del mediodía, el Predio de la Estación de Jáuregui se transformará en el escenario de un gran encuentro multimarca. Allí se conjugarán autos clásicos, tunings y modelos contemporáneos en un ambiente netamente familiar que incluirá una feria de emprendedores locales y la presencia de diversos food trucks para almorzar al aire libre.

Ambas jornadas contarán con acceso libre y gratuito, consolidando a Luján como el destino ideal del fin de semana para compartir la cultura fierrera, pasear en familia y revivir las grandes épocas de la manufactura nacional.
Además habrá todo tipo de manjares criollos, desde degustaciones desde locro, guiso de lentejas, empanadas, guiso carrero, guiso de mondongo y parrilla argentina, hasta torta frita, pastelitos y pastafrola.
La mística del Rastrojero, en Luján
El Rastrojero es un emblema de la historia automotriz nacional. El primer modelo fue lanzado en 1952. Este vehículo se diseñó utilizando un motor diésel Borward de origen alemán, y una carrocería sencilla pero resistente. El diseño estaba pensado para ser accesible para los pequeños y medianos productores rurales.
La popular camioneta se produjo en grandes cantidades durante las décadas de 1950, 1960 y 1970. Su capacidad para adaptarse a diferentes usos, desde transporte de carga hasta vehículos de servicio público, lo hizo muy popular entre los argentinos. Además, su mantenimiento sencillo y costo accesible consolidaron su reputación como un vehículo confiable.

El éxito del vehículo superó cualquier expectativa y se tradujo en un verdadero fenómeno de ventas. Se estima que en el país se vendieron más de 140.000 unidades a lo largo de sus diferentes generaciones (que incluyeron versiones nafteras, las famosas diésel con motor Borgward y hasta camiones frontales). El Rastrojero llegó a dominar casi el 80% del mercado de utilitarios en la Argentina gracias a su nobleza y bajo costo de mantenimiento.
La producción del vehículo se discontinuó en 1979 debido a cambios en la política industrial y económica de Argentina. Sin embargo, su legado perdura: muchos de estos vehículos siguen operativos hoy en día, y el Rastrojero es recordado con cariño como un símbolo de la industria nacional y la vida rural argentina.







Hacé tu comentario