La fuerte historia de vida de La Maciel, la influencer de Los Polvorines que entró a Gran Hermano
Jessica Maciel se sumó a la Generación Dorada del reality y, lejos de cualquier estrategia, aseguró que “quiero estar bien con todos. Yo ya gané por estar acá”. La dura infancia y adolescencia de la mujer trans.

Creció en un hogar muy humilde, junto a siete hermanos.
En pocos minutos quedó en claro que no pasará desapercibida en la casa de Gran Hermano Generación Dorada. La Maciel, la infuencer de Los Polvorines que cuenta con una fuerte historia de vida, se sumó ayer por la noche al reality, y en su presentación se mostró tan decidida, como conmovida.
“No todos pueden conocerme. Soy Jessica Maciel, estoy en redes desde hace tiempo, pero antes hacía teatro. Quería salir de la pobreza y la marginalidad. Quiero estar bien con todos. Yo ya gané por estar acá”, dijo en sus primeros minutos dentro de la casa, a la entró con una máscara, transformándose en la primera therian del reality.
Su ingreso al programa de Telefé fue decidido por la producción luego de la expulsión de Carmiña Masi por sus comentarios racistas contra Mavinga. Ese hecho, entonces, le dio la chance a quien es una figura muy reconocida en el mundo de las redes sociales, donde construyó una comunidad propia a fuerza de humor, desparpajo y una historia de vida atravesada por el dolor y la superación.
La lucha de La Maciel, la trans de Los Polvorines
Con 47 años, la nacida en Los Polvorines y criada en Grand Bourg, aseguró que “no vine a jugar, vine a conocerlos. Seguro en algún momento nos vamos a cruzar. Voy a charlar y a joder con todos. Seguro nos vamos a divertir un montón”.

Habrá que ver, si realmente mantiene esa postura, si es algo que le jugará a favor o en contra. Por lo pronto, su idea parece ser adoptar un vínculo humano con el resto de los participantes, dejando de lado cualquier tipo de estrategia clásica del reality.
La Maciel forma parte de una generación de mujeres trans que atravesó décadas especialmente crueles, en las que la exclusión, la clandestinidad y la violencia eran casi una condena social. Y su infancia y adolescencia fueron muy duras.
Creció en un hogar muy humilde, con un padre paraguayo, una madre misionera y siete hermanos, en un contexto de pobreza extrema. Desde muy chica supo quién era, aun cuando el entorno se empeñara en negárselo.
Esa certeza la puso en conflicto con su familia desde temprana edad. Según contó en una entrevista con Infobae, a los 13 años fue expulsada de su casa luego de que su padre y sus hermanos descubrieran que se vestía como mujer.
De un “agujero negro”, a Gran Hermano
En uno de los episodios más duros de su historia, relató que incluso escuchó que planeaban matarla. Así fue que esa noche, con lo puesto, decidió huir. Se refugió en trenes, durmió en la calle y aprendió a sobrevivir como pudo.

A partir de allí comenzó un largo descenso marcado por la marginalidad, la prostitución forzada, las adicciones y múltiples situaciones de abuso. En sus propias palabras, fue un “agujero negro” del que no sabía si iba a salir. Sin embargo, en medio de ese espiral encontró una puerta inesperada: el escenario. Una noche, cuando estaba al borde del colapso, entró a un bar y vio un show de transformistas.
Ahí se reencontró con algo de sí misma. Entendió que el arte podía ser su salida. Estudió teatro y empezó a presentarse en el circuito under. “Con el show no ganaba lo mismo que cuando me prostituía, pero podía dormir a la noche”, dijo al recordar ese proceso. En esa frase quedó condensado el valor que tuvo para ella el mundo artístico: no sólo le dio trabajo, también le devolvió dignidad.
Con el tiempo, esa veta artística la trasladó a las redes sociales, donde acumuló una gran número de seguidores por su forma de contar situaciones cotidianas desde el humor, muchas veces riéndose de sí misma y transformando en material creativo aquello que durante años había sido motivo de sufrimiento.
Ahora, asumió un nuevo desafío, al entrar en Gran Hermano Generación Dorada. Y aunque la supuesta “condición” de therian parece haber sido sólo performática, dijo que “en el momento en que me pongo esta máscara yo soy Pupi Pú. Soy una therian. Para los que no saben lo que es una therian, somos personas que nos percibimos distintos animales. En mi caso soy una zorra siberiana con cruza de caniche toy o perro de la calle. Por eso el pelo lacio”.







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