Una peluquera de Ingeniero Budge les dio sus ahorros a tres gitanas para quitar una maldición, se los robaron y se suicidó
La víctima, de 30 años, entregó todo tras ser engañada con una supuesta «limpieza de dinero». Las acusadas, que permanecen prófugas, estarían ocultas en la Costa bonaerense mientras la Justicia avanza en su captura.

La jueza de Garantías 6 de Lomas, Laura Ninni, dictó la orden de detención para las tres gitanas acusadas de la estafa en Ingeniero Budge: Mirta Noemi Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich (foto) y Maria Silvia Mitrovich
Tres gitanas llevan más de un mes prófugas, acusadas de una millonaria estafa que terminó en una tragedia irreparable en la localidad de Ingeniero Budge. La víctima, Merlín Díaz, una peluquera de nacionalidad peruana y 30 años, se quitó la vida tras descubrir que había sido despojada de los ahorros de toda su familia bajo una modalidad de engaño basada en la manipulación emocional.
La investigación, que ha generado una profunda conmoción en el partido de Lomas de Zamora, se encuentra bajo la órbita del fiscal Ignacio Torrigino, titular de la UFI 19, quien junto a la policía busca intensamente a las sospechosas que habrían escapado hacia la Costa bonaerense poco después de perpetrar el hecho. Aunque se han recibido testimonios sobre su paradero, fuentes ligadas a la causa confiaron que los datos aportados hasta el momento son generales, aunque se está logrando avanzar en la trazabilidad de sus movimientos.
El calvario de la joven comenzó el pasado 15 de enero, cuando las tres mujeres se presentaron en su local ubicado en la intersección de las calles San Juan y Olimpo, en el barrio Olimpo. Según pudieron reconstruir los investigadores a través de testimonios y registros de cámaras de seguridad, las estafadoras se atendieron en la peluquería y, mediante una calculada estrategia, entablaron una relación de confianza con Díaz.

Durante las charlas, le aseguraron que sobre ella pesaba un «trabajo malicioso» y que su comercio nunca prosperaría si no se realizaba una limpieza espiritual. Bajo esta premisa, coordinaron encuentros posteriores en el local. A pesar de que la peluquera consultó con su marido sobre estas visitas, y de que este le advirtió que no les creyera, Merlín continuó el contacto en secreto, profundamente afectada por la sugestión que las mujeres habían ejercido sobre ella, incluyendo rezos y oraciones que la obligaban a repetir.
Quiénes son las gitanas de Ingeniero Budge que provocaron una tragedia
El desenlace fatal se desencadenó el 20 de enero. Las sospechosas -que según se determinó luego, residían en el barrio La Perla, en Temperley– volvieron a la peluquería para concretar la estafa final. Convencieron a la víctima de que para terminar con la supuesta «maldición», debían realizar un ritual sobre el dinero físico. Confiada plenamente en el engaño, Merlín les entregó la suma de 14 millones de pesos, la totalidad de los ahorros de su hogar.
La condición impuesta por las gitanas era que ellas trabajarían sobre los billetes y luego se los devolverían. Sin embargo, con el correr de las horas y ante la falta de respuesta a sus mensajes, la joven empezó a comprender la magnitud de la estafa. En un acto de desesperación total, llegó a enviarles mensajes suplicando por la devolución del dinero y advirtiendo que, si no lo hacían, ingeriría ácido muriático. La destinataria de los chats leyó las advertencias pero nunca contestó.
Ese mismo día, sumida en la angustia, la mujer bebió el ácido y, sintiéndose morir, le pidió ayuda a su pareja. En el trayecto hacia el hospital, Merlín le confesó la estafa, le pidió perdón y reveló que había dejado cartas incriminatorias. La víctima falleció poco después, dejando tras de sí un desgarrador rastro de pruebas en su teléfono celular.
Tras el deceso, la UFI 19 inició una investigación que incluyó el análisis de cámaras, pruebas de campo y la trazabilidad del teléfono móvil utilizado por las sospechosas. Durante los cuatro allanamientos realizados en Temperley, se constató que las acusadas habían utilizado identidades apócrifas y que ya no se encontraban en sus domicilios.

Actualmente, pesa una orden de detención dictada por la jueza de Garantías 6 de Lomas, Laura Ninni, contra las tres acusadas identificadas como Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich.
El delito que se les imputa es el de estafa, aunque la gravedad del desenlace ha puesto el foco en la crueldad del método utilizado para despojar a la víctima de su sustento económico. La justicia continúa trabajando en la localización de las mujeres, mientras la comunidad de Ingeniero Budge reclama celeridad para que este caso, que mezcla la manipulación mística con el fraude financiero, no quede impune.







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