Mensajes sexuales por WhatsApp: así empezó el escándalo por las fotos con IA en un colegio de Ituzaingó
Una alumna de 15 años comenzó a recibir contactos de desconocidos y descubrió que una imagen suya manipulada con inteligencia artificial circulaba en Telegram junto con su teléfono.

El colegio Thomas Edison de Ituzaingó.
El escándalo por las imágenes sexualizadas creadas con inteligencia artificial en el colegio Thomas Alva Edison de Ituzaingó comenzó con una situación que, en un primer momento, parecía afectar a una sola estudiante. Una adolescente de 15 años empezó a recibir por WhatsApp mensajes de distintos números desconocidos con propuestas e insinuaciones sexuales y decidió pedir ayuda dentro de la escuela.
El martes pasado, la alumna se acercó a la Secretaría del establecimiento y contó lo que estaba ocurriendo. Antes había intentado averiguar cómo esas personas habían conseguido su número telefónico. La respuesta de uno de los hombres que la contactaba terminó revelando algo mucho más grave. Le indicó que sus datos aparecían publicados en una cuenta de Telegram vinculada con contenido pornográfico.
Según informó Primer Plano, la adolescente comprobó entonces que allí circulaba una fotografía falsa creada mediante inteligencia artificial. Habían tomado su rostro y lo habían colocado sobre otro cuerpo en una representación sexualizada. Junto con la imagen aparecía además su número de teléfono personal, lo que explicaba por qué había comenzado a recibir mensajes de desconocidos.
Ese descubrimiento encendió la alarma en el colegio y fue el punto de partida de una investigación que, en apenas unos días, permitió detectar que el problema era mucho más amplio.
La primera denuncia y el hallazgo de más imágenes
La escuela activó ese mismo martes los protocolos internos y se comunicó con la familia de la adolescente. Al día siguiente, sus padres mantuvieron una reunión con las autoridades y expresaron su decisión de avanzar con una denuncia penal.
La presentación fue realizada en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Ituzaingó. Un día después, el propio director del colegio, Rodrigo Herrera, se presentó ante la Justicia para acompañar lo denunciado por la familia. La situación comenzó a ser investigada como un caso de vulneración de derechos y violencia digital vinculada con la creación y difusión no consentida de imágenes sexualizadas.

Pero mientras avanzaban esas actuaciones apareció nueva información. Otros estudiantes acercaron a la Dirección datos sobre una cuenta de Instagram atribuida al alumno señalado inicialmente, donde habría mantenido conversaciones con otro estudiante y compartido capturas obtenidas de las redes sociales de distintas compañeras.
A partir de ese material, la cantidad de posibles víctimas comenzó a crecer. Según reconocieron desde la institución, se estima que serían alrededor de 20 las alumnas afectadas. Entre los casos que ya habían trascendido anteriormente se encontraba incluso el de una nena de 7 años que cursa el nivel primario.
El estudiante señalado como responsable de realizar las manipulaciones habría reconocido su autoría, de acuerdo con fuentes citadas por Primer Plano Online. Su familia decidió dejar de enviarlo al establecimiento mientras avanza el conflicto y la investigación judicial.
La escuela admitió que los protocolos quedaron atrás frente a la IA
Con el caso ya instalado dentro de toda la comunidad educativa, el viernes las autoridades realizaron reuniones con familiares de estudiantes de primero a sexto año de la Secundaria. Allí explicaron cómo se había conocido la situación, qué medidas se tomaron y cuál era el estado de las actuaciones.
Herrera reconoció además una de las dificultades que enfrentan actualmente las escuelas ante este tipo de episodios. Según señaló, las herramientas y protocolos existentes quedaron “desactualizados con los avances tecnológicos” producidos desde 2023 y pidió especialmente evitar la revictimización de las chicas cuyas imágenes fueron utilizadas.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Morón, a cargo de Pablo Cabrejas, y avanza bajo los criterios del artículo 128 del Código Penal, relacionado con delitos vinculados con la producción, distribución, divulgación y tenencia de material de explotación o abuso sexual infantil.
El episodio de Ituzaingó se conoció prácticamente en simultáneo con otro caso de características similares ocurrido en un colegio de Lomas de Zamora, donde también se denunció la utilización de inteligencia artificial para producir imágenes sexuales falsas de estudiantes.






Hacé tu comentario