El peor partido entre Argentina y España en el siglo: un campo de juego deplorable y dos lesiones insólitas
Mientras se palpita la final del Mundial 2026 en Nueva Jersey, uno de los antecedentes entre argentinos y españoles remite a un partido en Murcia. Leo Messi jugó aquel encuentro, junto con un ayudante de Scaloni.

Lionel Messi, en sus primeros tiempos en la Selección Argentina, hace 20 años.
Seguramente la FIFA dispondrá en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, sede este domingo de la final de la Copa del Mundo entre la Selección Argentina y la de España, de butacas a nombre de Mr. Maximiliano Rubén Rodríguez y Mr. Carles Puyol Saforcada, honorables invitados al evento y protagonistas de momentos emotivos de esta competencia.
Veinte años atrás, en ocasión de un amistoso entre los seleccionados de ambos países que estuvo a punto de cancelarse, Rodríguez y Puyol sufrieron lesiones graves como consecuencia del pésimo estado del campo de juego que fue sede del encuentro.
Antecedentes de cruces entre España y Argentina
El 12 de octubre o alguna fecha cercana han sido propicias para que España y Argentina celebren acontecimientos en conjunto. Alguna vez fue el Día de la Raza, transformado luego por iniciativa parlamentaria en Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Entre dos naciones tan apasionadas como estas, no podían faltar los choques futboleros.
El 10/10/1972, en el Santiago Bernabéu de Madrid, España se impuso por 1-0 con gol del mediocampista Juan Manuel Asensi, alias El Chepas, un histórico del Barcelona que compartió equipo con el holandés Johan Cruyff y llegó a ser capitán de los catalanes. Argentina, bajo la dirección técnica de Enrique Omar Sívori, incluyó completo al más famoso mediocampo de River: Juan José López, Reinaldo Carlos Merlo y Norberto Osvaldo Alonso.

El 11/10/74, en el Antonio Liberti de Buenos Aires, se reeditó el duelo con igualdad en uno. Esta vez convirtió para los visitantes una leyenda del Real Madrid, Pirri (José Martínez Sánchez, su nombre completo). Empató de cabeza el mendocino Roberto Domingo Rogel, un símbolo boquense en los finales de la década del 60 y primera mitad de la siguiente. Ese día marcó el comienzo de César Luis Menotti como entrenador de nuestro seleccionado.
Catorce años más tarde, en el Ramón Sánchez Pizjuan de Sevilla, volvieron a terminar 1-1. Emilio Butragueño (El Buitre) puso rápidamente en ventaja a los dueños de casa, a los siete minutos de la primera etapa, y Claudio Paul Caniggia niveló el tanteador poco antes de que concluyera ese período. Carlos Salvador Bilardo alineó a la mayoría de los campeones mundiales de México 86, con Diego Armando Maradona a la cabeza.
Un España-Argentina en condiciones deplorables
La Real Federación Española y la Asociación del Fútbol Argentino acordaron jugar un amistoso el miércoles 11 de octubre de 2006 para inaugurar el Estadio Nueva Condomina de Murcia. Tan deficiente era el estado del campo, recién sembrado, que los panes se desprendían al paso de los futbolistas. Hubo riesgo de suspensión hasta 24 horas antes.
Puyol padeció una rotura fibrilar en el reconocimiento de la cancha, el día previo, mientras que Maxi Rodríguez se rompió los ligamentos cruzados durante un partido plagado de irregularidades por este motivo. Venció 2-1 la Roja, gracias a las conquistas de David Villa (tiro libre penal) y Xavi Hernández. El pergaminense Daniel Rubén Bilos, quien justamente reemplazó a Maxi, había hecho el 1-1 transitorio para la formación conducida por Alfio Basile.

El 11 inicial de Argentina aquella noche fue con Roberto Abbondanzieri; Pablo Zabaleta, Roberto Ayala -actual ayudante de campo de Lionel Scaloni-, Gabriel Milito, Rodolfo Arruabarrena –fue uno de sus escasos partidos con la Selección Argentina-; Luis González, Javier Mascherano, Rodríguez; Federico Insúa; Lionel Messi y Carlos Tevez. Luego ingresaron, además de Bilos: Sergio Agüero, Javier Saviola, Pablo Aimar y Leandro Somoza.
España, con Luis Aragonés al mando, ya disponía de la columna vertebral con la que sería campeón de Europa y del mundo. Aparte de los ya mencionados Villa y Xavi, estaban el arquero Pepe Reina, suplente de Iker Casillas; el defensor Sergio Ramos, los volantes Andrés Iniesta y Xabi Alonso más el delantero Fernando Torres.
Las pifias en pases y rechazos, impropias de jugadores de esa categoría, no fueron el único episodio lamentable de la jornada: varios de los chicos que entraron como escoltas de los equipos se tropezaron y salieron llorando del campo. Se supone que este domingo no sucederá lo mismo, por más que el resultado deje felices a unos y tristes a otros.







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