Hito en el Hospital Posadas de Morón: con una técnica inédita salvaron la vida de un nene de tres años
El procedimiento utilizado en el centro de El Palomar representa un avance extraordinario. Así, se amplía significativamente la disponibilidad de órganos para trasplantes de niñas y niños en hospitales públicos del país.

El trasplante se hizo por medio de asistolia controlada y perfusión regional normotérmica.
El Hospital Posadas de El Palomar, en Morón, fue protagonista de un verdadero hito en materia de salud: por primera vez, un niño de 3 años recibió un trasplante cardíaco en un hospital público mediante asistolia controlada y perfusión regional normotérmica, una técnica inédita en el sistema público nacional.
El procedimiento fue posible gracias a la decisión solidaria de la familia donante y al trabajo coordinado de equipos multidisciplinarios, según informó el Ministerio de Salud de la Nación. Y el antecedente más reciente en el sistema privado de salud de este tipo de ablación ocurrió en el Hospital Italiano de Buenos Aires, el año pasado.
El trasplante cardíaco pediátrico en asistolia controlada en la Argentina consistió en extraer el corazón cuando el donante dejó de latir y, gracias a la perfusión regional normotérmica, restablecer el flujo sanguíneo y oxigenar el órgano para optimizar su viabilidad.
La importancia del trasplante cardíaco del Hospital Posadas
Esta técnica amplía significativamente la disponibilidad de órganos para trasplantes de niñas y niños en hospitales públicos del país.

El Hospital Posadas se convirtió así en el primer centro médico estatal en este tipo de ablación utilizando perfusión regional normotérmica. El donante fue un niño con una enfermedad neurológica crónica y dependencia tecnológica, que estuvo internado durante más de un año. Tras confirmarse la irreversibilidad de su cuadro, su familia autorizó la donación.
A diferencia de los procedimientos convencionales, en los que los órganos se obtienen de donantes con muerte encefálica y corazón latiendo por soporte médico, la asistolia controlada implica que el corazón deja de latir antes de la procuración.
La perfusión regional normotérmica restablece de manera temporal la circulación sanguínea, manteniendo los órganos oxigenados y evitando su deterioro. Fuentes oficiales destacaron que esta técnica mejora la viabilidad y el pronóstico de los órganos destinados a la infancia y facilita el acceso a trasplantes pediátricos en el sistema público.
La familia del donante fue acompañada por equipos de Cuidados Paliativos Pediátricos y Terapia Intensiva, que aseguraron el respeto y el alivio del sufrimiento en todo momento.
Al confirmarse la irreversibilidad clínica, la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos (UHPROT) coordinó la operación junto a CUCAIBA, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) y los equipos de ablación, que trabajaron de manera rápida y articulada.
Un hospital público nacional que está a la vanguardia
El doctor Juan Kiang, jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular Infantil del Hospital, resaltó: «El logro fue demostrar que esta técnica es posible en un hospital nacional, ponerla al servicio del sistema de trasplantes y, sobre todo, generar confianza en otros equipos».
El éxito alcanzado refleja la capacidad de trabajo interdisciplinario y la infraestructura especializada que posee el hospital público nacional.
El avance registrado en el Hospital Posadas se suma al caso reciente de Felipe Palagani, primer paciente pediátrico trasplantado con un corazón donado en asistolia controlada en Sudamérica, intervenido en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
Felipe, un bebé neuquino de un año que dependía de un corazón artificial, recibió el órgano luego de 30 minutos de inactividad cardíaca, en un procedimiento destacado por su coordinación y complejidad.
Estos casos reflejan una tendencia de cambio que podría aumentar el acceso a órganos y mejorar el pronóstico de las niñas y los niños que requieren trasplantes pediátricos en Argentina.







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