Se graduó en la Universidad de San Andrés y trabaja con IA para Google y la NASA: qué opina del futuro laboral
Luciana Safdie es egresada en Economía y hoy lidera el área de Growth en Labelbox, compañía que trabaja con más del 80% de los principales laboratorios de inteligencia artificial de Estados Unidos.

Luciana colabora en una etapa cada vez más relevante: el llamado post-training.
Mientras la Inteligencia Artificial (IA) sigue creciendo de forma exponencial y promete transformar el trabajo, los negocios y la economía global, hay una argentina que ocupa un rol trascendental en esta industria. Se trata de Luciana Safdie, economista graduada de la Universidad de San Andrés que entrena modelos de IA para Google y la NASA.
Lugo de haber sido COO de Wolox durante su adquisición por Accenture, y cofunda Upcraft, una startup posteriormente adquirida por Labelbox, actualmente se desempeña como Directora de Operaciones de Crecimiento de esta última compañía, una de las firmas clave en el desarrollo de inteligencia artificial a nivel global.
Desde allí trabaja junto a algunos de los principales laboratorios de IA del mundo, colaborando en una etapa cada vez más relevante para la industria: el llamado post-training.
Cómo es su trabajo con la IA
«Yo ahora estoy trabajando en lo que es entrenamiento y post-entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, sobre todo en los ocho o diez laboratorios frontera que son conocidos», explicó Safdie.

Durante los primeros años de la IA generativa, gran parte de los avances provinieron de modelos entrenados con enormes volúmenes de información disponible en Internet. Pero, desde su óptica, la industria está entrando en una nueva etapa.
«Una vez que se agota esa capacidad de conocimiento o mucho del conocimiento que hay en Internet empieza a ser generado también por inteligencia artificial, se vuelve mucho más importante el post-entrenamiento para refinar los modelos», señaló en diálogo con Forbes.
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La tarea de Labelbox consiste precisamente en eso: conectar a los laboratorios con expertos capaces de evaluar, corregir y perfeccionar las respuestas que producen los sistemas.
«Se arman planes de entrenamiento y se contratan expertos para evaluar e informar los outputs que los distintos modelos están generando en este momento», explicó, y destacó que hoy ya tienen una red de más de dos millones de profesionales realizando esta tarea.
Desde su posición, Safdie tiene una visión privilegiada sobre las áreas donde se están concentrando las inversiones y esfuerzos de desarrollo: «Lo que más se está viendo ahora es todo lo que es creación de código y diseño. Es lo que más se estuvo trabajando en los últimos seis meses a un año».
El optimismo de la egresada de la Universidad de San Andrés
Para la ejecutiva argentina, el problema no es la tecnología sino cómo se implementa. «No creo que estemos en un momento de dejar de usarla. Creo que la adopción solamente va a ser mayor todos los días de acá a los próximos años», consideró.
Y mientras parte del mercado especula con organizaciones operadas casi exclusivamente por agentes de IA, Safdie cree que el escenario será más complejo. «No vamos a ver reemplazo de las personas por inteligencia artificial, sino más bien cambios de cómo las personas trabajamos gracias a la inteligencia artificial», aseguró.
En su visión, las compañías más exitosas serán aquellas que logren utilizar estas herramientas para potenciar a sus equipos, no para eliminarlos: «La gente puede producir cosas mucho más concretas y las compañías que están haciendo eso bien están ahorrando mucho tiempo».
Por último, al analizar el rol que puede jugar Argentina en esta nueva economía, planteó que, durante años, el país construyó una reputación. Y ahora la oportunidad puede ampliarse. «El talento argentino siempre fue muy valorado en todo lo que es tecnología en el mundo», afirmó.
Y añadió: «La industria de inteligencia artificial es tan nueva que requiere una personalidad osada. Y los argentinos tenemos muy natural el animarnos a arriesgarnos. Solemos pedir más, solemos ir más a ese punto y eso nos termina favoreciendo mucho en estas industrias incipientes».







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