16 de Mayo de 2022

Fueron cartoneros, crearon una cooperativa en Tigre y ahora también apuntan a la inclusión social

Tigre. Historias de mi barrio
·
1 de julio de 2021

Desde Creando Conciencia impulsan iniciativas para el cuidado ambiental y, por medio del reciclaje, generan trabajo para los sectores vulnerables. Además, colaboran con un merendero del distrito.

La historia trata sobre un verdadero caso de superación personal que, además, se convirtió en una iniciativa solidaria que busca ayudar a quienes más lo necesitan, tal como les pasó a ellos mismos no mucho tiempo atrás. Varios ex cartoneros tomaron la firme decisión de progresar en la vida y armaron en Tigre una cooperativa dedicada al reciclaje, al cuidado ambiental y a la inclusión social de sus integrantes.

Los miembros de Creando Conciencia, que se encuentra ubicada en Sebastián Elcano 1262, en Benavídez, fueron por más. Así es que ahora se dedican también a enseñarles cómo producir alimentos saludables y orgánicos a los vecinos que trabajan en el merendero Tino, ubicado en la misma localidad del norte del Gran Buenos Aires, y que asiste diariamente a alrededor de 200 personas.

Además, como parte de esa iniciativa, la cooperativa fue seleccionada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo sostenible, a través del programa Casa Común, para construir en Tino una huerta de madera plástica reciclada (destinada a la producción de los alimentos) y dar capacitación ambiental a los integrantes del merendero.

El proyecto implica la provisión de materiales y la presencia en el lugar de cinco promotores ambientales de Creando Conciencia, que son quienes informan a los vecinos sobre la importancia del cuidado del medio ambiente.

La historia de la organización de los cartoneros

La cooperativa fue fundada en 2005. El objetivo inicial de los recuperadores urbanos -conocidos popularmente como cartoneros- fue el de diseñar un proceso de recolección diferenciada (centrada en los elementos que se pueden reciclar) para barrios privados de la localidad de Tigre.

En su planta de Benavídez, la cooperativa Creando Conciencia procesa el material recolectado.

Luego de varias campañas de concientización en barrios y colegios de la ciudad, ya en 2006 se concretó la propuesta en el Barrio Santa María de Tigre. Después se sumaron el Complejo Nordelta y otros grandes barrios cerrados de la zona de Benavídez. La recolección siempre es puerta a puerta, lo que los convirtió en pioneros en este tipo de servicio.

Cómo funciona el plan de San Isidro para que los vecinos hagan compost desde sus casas

Actualmente, en la planta de Creando Conciencia se realiza el acondicionamiento y el procesamiento del material, para que pueda volver a ser reutilizado. “Es posible tener un mundo mejor. Por eso nos encargamos de recolectar todos los residuos para, posteriormente, separarlos y clasificarlos. Luego, reciclamos la mayor cantidad posible de residuos secos”, dicen desde la cooperativa.

Y agregan que de esa manera “ayudamos a minimizar la disposición final de residuos en el Ceamse y, más importante aún, colaboramos para preservar los recursos naturales y el medioambiente, a la vez que generamos puestos de trabajo genuinos en el proceso de reciclado, ayudando a la comunidad en la que vivimos”.

La producción de la cooperativa de Tigre

Para la creación de la huerta, la cooperativa presentó un proyecto que se inscribe en la línea Promoción de la valorización de residuos orgánicos e inorgánicos, dentro del señalado programa Casa Común, que es un plan integral que brinda asistencia técnica y financiera tanto a gobiernos locales como a organizaciones comunitarias, para la realización de proyectos ambientales con impacto social.

Desde la cooperativa producen todo tipo de mobiliario urbano a partir de material reciclado.

Se trata de un esfuerzo por atender demandas concretas de los sectores más postergados, generar puestos de trabajo y alentar nuevas formas de producción y consumo a partir del desarrollo de iniciativas socio-ambientales.

El Batman del Conurbano: un murciélago que deja volar su imaginación en la zona norte

La cooperativa ya viene colaborando con el comedor desde 2017, a través de la provisión de comida y mercadería. Tino se encuentra ubicado en una de las zonas más vulnerables de Tigre. Si bien en sus comienzos era un comedor para niños, en la práctica asiste por día a unos 200 vecinos de todas las edades. Algunos van a comer allí y otros reciben las viandas en sus casas, para reducir el riesgo de contagiarse del Covid-19.

La huerta de madera plástica reciclada es solo uno de los productos que produce la unidad de mobiliario urbano de Creando Conciencia, que también construye bancos, mesas, reposeras y otros objetos. En todos los casos siempre se usa el mismo material, que además de brindar un aspecto similar a la madera permite que esté a la intemperie sin deteriorarse.

Temas relacionados /
Suscribite a nuestro newsletter
Te puede interesar
San Isidro. Historias de mi barrio

El Museo del Juguete: el viaje a las infancias de varias generaciones que se forjó gracias a los vecinos

Morón. Historias de mi barrio

El sueño de rescatistas solidarios de Morón: ir a Europa a salvar náufragos que escapan de África

Tigre. Policiales

Liberaron al acusado de golpear y secuestrar a una mujer policía en Tigre: qué dijo la víctima

Tigre. Policiales

«¿Querés que te mate?»: el calvario de una policía de Tigre que fue víctima de violencia de género