Cierra la histórica fábrica de Dánica en Llavallol: qué pasará con los empleados
Los dueños anunciaron que la planta dejará de producir a fin de mes. Los trabajadores instalaron una carpa frente a las instalaciones y organizan una permanencia por turnos a la espera de definiciones formales.

La empresa esgrimió "dificultades económicas, productivas y operativas".
Los dueños de Dorada S.A., la empresa que produce la marca Dánica (ex Flora Dánica), anunciaron el cierre definitivo de su planta de Llavallol, en el partido de Lomas de Zamora, a través de un cartel que la propia firma colocó en la puerta del establecimiento, abriendo la incertidumbre sobre el futuro de los 30 empleados que aún trabajaban en la firma.
El aviso, que los trabajadores del turno sabatino encontraron al llegar a las 6 de la mañana sin poder ingresar, fija el fin de la actividad industrial para el próximo 30 de septiembre.
Y hay que señalar que se trata de la tercera vez que cierra esta planta. La compañía ya había tomado la misma decisión en abril de 2020, en plena pandemia, cuando cerró el establecimiento pese al decreto que prohibía despidos y suspensiones y atribuyó la medida a “un desmedido reclamo salarial de los gremios de Federación Aceitera”, que consideró “excesivamente oneroso” para su actividad.
Aquel cierre se revirtió dos días después, tras un acuerdo con el gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Qué dijeron desde Dánica sobre el cierre
El segundo antecedente se registró a fines de 2024, cuando la empresa había comunicado el fin de la producción en Llavallol. La actividad se retomó pocos meses después, en febrero de 2025, tras un acuerdo entre la compañía y el Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y el Gran Buenos Aires (SOEIA). Pero fue con menos cantidad de empleados que antes del cierre.

“Dorada SA informa el cierre definitivo de la operación industrial de su planta ubicada en Llavallol”, señala el comunicado exhibido en el ingreso de la fábrica, propiedad del Grupo Beltrán. El texto atribuye la decisión a “un prolongado proceso que buscó revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento”.
Y agrega que la compañía “llevó adelante distintas medidas destinadas a mejorar la competitividad de la planta, sostener su actividad y preservar las fuentes de trabajo”, sin lograr “las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible”.
En el último tiempo la actividad se sostuvo bajo un acuerdo con el sindicato que limitó el funcionamiento del establecimiento a un proceso de envasado, en el que trabajaban 35 personas en total.
“Ese acuerdo vence el 30 de septiembre y a partir de ese momento queda totalmente deshabilitada esa planta”, le dijeron fuentes de la empresa a Infobae, y contaron que ya están en marcha “todas las formalidades con los empleados para el pago de las indemnizaciones de ley”.
Un cartel en la planta de Llavallol, el único documento formal
Desde el momento del anuncio, los empleados instalaron una carpa frente a la fábrica y organizan una permanencia por turnos a la espera de definiciones formales, mientras la empresa aseguró que los salarios se mantendrán hasta la fecha fijada para el cierre.
El SOEIA denunció la situación ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y solicitó la convocatoria a una audiencia con representantes de la compañía. El gremio espera que la cartera laboral confirme un encuentro virtual para este jueves.
Su secretario general, Ezequiel Roldán, cuestionó la decisión y afirmó que la entidad gremial mantiene “la firme decisión de seguir defendiendo los puestos de trabajo, el salario y el Convenio Colectivo de Trabajo”.
Además, fuentes sindicales precisaron que, hasta el momento, el único documento formal es el cartel exhibido en la puerta de la planta, y que los trabajadores no recibieron telegramas de despido ni cartas documento.






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