Detuvieron en Ituzaingó a un hombre acusado de balear el auto de un sodero porque creía que era amante de su ex
El acusado tiene 41 años. Le encontraron una pistola 9 milímetros y 40 municiones. La víctima aseguró que lo amenazaba desde junio porque sospechaba que mantenía una relación con su exmujer.

Un hombre de 41 años fue detenido en Ituzaingó acusado de amenazar y atacar a balazos el auto de un sodero porque sospechaba que este mantenía una relación sentimental con su exmujer. La víctima negó que existiera algún vínculo amoroso y aseguró que las intimidaciones habían comenzado meses antes, después de que el matrimonio se separara.
El conflicto comenzó luego de que Abraham Jiménez, un sodero de Merlo, empezara a realizar entregas de agua en la vivienda de la pareja. Durante aproximadamente un año el trato había sido exclusivamente comercial, pero la situación cambió después de la separación. Según denunció, el exmarido de la clienta, comenzó a contactarlo de manera insistente.
Desde junio, el sodero empezó a recibir mensajes a través de WhatsApp y Facebook, además de audios con amenazas cada vez más graves. En uno de ellos, siempre según su testimonio, el hombre aseguraba que tenía un arma y que iba a resolver la situación “a los tiros”. También afirmaba que su expareja tenía cuatro amantes y que pensaba ir a buscarlos.
Jiménez contó que intentó explicarle en varias oportunidades que nunca había tenido una relación con la mujer y finalmente decidió bloquearlo: “Le intenté explicar varias veces que con ella no tuve nada y nunca lo iba a tener. Llegó un momento en que lo bloqueé porque ya era muy cargoso”, contó Abraham en diálogo con Telenoche. Sin embargo, las amenazas no terminaron y el conflicto escaló hasta un ataque directo contra su vehículo.
Seis disparos contra el auto y una escena registrada por las cámaras
El episodio más grave ocurrió una tarde, cuando el sodero regresó de trabajar y estacionó su vehículo frente a la casa de su madre. Había ingresado al domicilio apenas unos segundos antes cuando escuchó una serie de detonaciones provenientes de la calle.
Los vecinos le avisaron entonces que un hombre había llegado en un auto y disparado contra su vehículo. Las cámaras de seguridad municipales permitieron reconstruir la secuencia y, de acuerdo con la investigación, registraron al acusado llegando desde la calle Quintana y efectuando seis disparos a corta distancia.

Los impactos provocaron importantes daños. Uno de los proyectiles atravesó la carrocería, otro rompió el vidrio de la ventanilla del conductor y un tercero terminó en el asiento del acompañante. Jiménez remarcó que la situación podría haber tenido consecuencias mucho más graves porque utiliza habitualmente ese auto junto con sus tres hijas pequeñas.
“Si estaba dentro del auto, me mataba”, sostuvo la víctima al relatar el ataque. A partir de ese episodio realizó la denuncia policial y luego amplió su declaración ante la fiscalía, lo que permitió avanzar con las medidas para localizar al sospechoso.
Lo detuvieron en Ituzaingó con una pistola y 40 balas
En la Justicia, la investigación quedó a cargo del fiscal Hugo Ravizzini, titular de la UFI N°7 de Morón, quien ordenó una serie de procedimientos. Finalmente, Colombo fue localizado y detenido en la esquina de Ratti y Monroe, en Ituzaingó, cuando circulaba a bordo de un Fiat Palio gris.
Durante el operativo, los investigadores revisaron el vehículo y encontraron una pistola Bersa calibre 9 milímetros que estaba registrada a nombre del acusado, aunque no contaba con permiso para portarla. Junto al arma había una caja con 40 municiones.
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El juez de Garantías Ricardo Fraga convalidó la detención y el hombre quedó imputado por amenazas agravadas por el empleo de arma de fuego en concurso con daño y portación ilegal de arma de guerra. Hasta el momento no registra antecedentes penales.
Esa circunstancia abre la posibilidad de que la defensa solicite su excarcelación, algo que genera preocupación en el sodero. Jiménez contó que, desde el ataque, modificó por completo su rutina, dejó momentáneamente de trabajar y trata de reducir incluso los encuentros con sus hijas por temor a nuevos episodios.







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