El tobogán de Diego Milito, a 12 años de su vuelta a la Academia: del ídolo en el Racing Positivo a los insultos
En 2014, el Príncipe volvió al club después de una carrera inolvidable en Europa, y salió campeón. La forma en que se involucró hasta llegar a poner en riesgo el bronce como presidente.

Diego Milito festeja el Torneo Transición 2014 con Sebastián Saja, actual manager en Racing.
Diego Milito es un auténtico ídolo de Racing Club. Salió del club, fue campeón, llevó los colores de la Academia por el mundo… Nadie puede poner en duda eso. Montado sobre una incuestionable popularidad, en diciembre de 2024 fue consagrado como presidente de la institución. Sin embargo, el primer día de este mes, una parte considerable de la concurrencia al estadio Juan Domingo Perón lo insultó tras la derrota en el último partido.
Justo cuando se cumplen, este domingo, 12 años del retorno de Milito como jugador a Racing, hay una pregunta inevitable: ¿qué ha sucedido entre el ex delantero y la hinchada para que las ovaciones de antes se hayan vuelto reproches?
Nacido el 12 de junio de 1979 en Bernal, zona sur de la provincia de Buenos Aires. Milito y su hermano Gabriel, apenas un año menor que él, desde chiquitos se enamoraron del fútbol, aunque tomaron caminos diferentes: Diego se sumó a Racing y Gaby a Independiente, la vereda de enfrente.

Diego Alberto Milito debutó con la Academia en 1999. Dos años después formó parte de un equipo emblemático: integró aquel recordado plantel que cortó los 35 años de Racing sin salir campeón local, con Mostaza Merlo como director técnico. En 2004, tras muy buenas campañas en Avellaneda, Milito se llevó sus goles a Europa.
Su trayectoria en el Viejo Continente fue gigante. Con muy buenos pasos por Genoa de Italia y Zaragoza de España, en 2009 llegó a Inter de Milán. Allí alcanzó una fama de nivel planetario: Diego convirtió los goles del 2-0 con el que su equipo derrotó al Bayern Munich para levantar la Champions League. Aquel granítico Inter, comandado por José Mourinho, había dejado en el camino al Barcelona de Leo Messi y consiguió un triplete, con el Scudetto y la Copa Italia. Milito fue una pieza clave.
Luego de cinco años en el Nerazzurri y de constantes convocatorias a la Selección, incluido el Mundial de Sudáfrica en 2010, Milito retornó a Racing en 2014, en una vuelta importantísima para la Academia. La frutilla del postre fue ser campeón ese mismo año del Torneo de Transición: el club no lograba coronarse justamente desde el 2001. Esta vez, Milito tuvo más protagonismo y mayor presencia en la red.
El Príncipe fue una de las banderas del lema Racing Positivo: aquel equipo dirigido por Diego Cocca dio inicio a un ciclo futbolístico exitoso en el club, que llegó una década más tarde con el reencuentro con un título internacional, al ganar la Copa Sudamericana.

Ya consolidado como un referente absoluto en los tiempos modernos de Racing, Diego Milito decidió colgar los botines. Y el siguiente paso fue ponerse el traje: se lanzó de lleno como directivo…
La llegada de Diego Milito como presidente
“Un salto de calidad”, fue el slogan de campaña que resonó en 2024. A la cabeza de su agrupación, Racing Sueña, Diego Milito decidió competir en elecciones frente a Víctor Blanco, un histórico presidente de la Academia con el que Milito había trabajado como manager luego de retirarse.
En una elección cargada de rispideces, finalmente Milito se impuso por alto margen. Prometió llevar todavía más arriba a un Racing que se había acostumbrado a pelear títulos bajo la presidencia y la influencia de Blanco. Todo comenzó de maravillas, con Racing como campeón de la Recopa Sudamericana tras vencer ida y vuelta a Botafogo, pero pronto vino un declive cada vez más pronunciado…
La actualidad del Racing de Milito
Después de que la Academia cayera como local por 3-1 frente a Tigre, la gente explotó: “Milito, hijo de p***, la p*** que te parió”, fue el coro de gran parte de la hinchada para el ícono devenido en presidente. La queja es la baja competitividad de la Academia, tras años de acostumbrarse a pelear a la par de Boca y River.

También se le cuestiona el desarme de planteles campeones, sin reemplazos que hayan rendido a la altura de lo que esperaba el aficionado. Con un salto de calidad que demora en llegar, Racing no superó la fase de grupos en esta Sudamericana y hoy está lejos de clasificarse a las copas internacionales de 2027.
Antes de cumplir los dos años de mandato, la imagen de Milito sufrió un deterioro impensado. Pasó del bautismo de una calle con su nombre al repudio masivo de su apellido. Como suele decirse ahora: fútbol argentino, no trates de entenderlo.







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