Tragedia en Mariano Acosta: cuatro heridos graves en el incendio de un depósito de garrafas sin habilitación
Fue en un predio de la calle Constituyentes, en Merlo. Los envases volaron hasta 200 metros a la redonda y obligó a la autoevacuación de vecinos. Un adolescente que caminaba por la zona fue alcanzado por un una esquirla.

El depósito de garrafas está en Constituyentes y entre Colombres y Bustillo, en Mariano Acosta, donde aún trabajan 10 dotaciones de bomberos.
La localidad de Mariano Acosta, en el partido de Merlo, se convirtió este miércoles a la mañana en el escenario de un incendio devastador que puso en vilo a toda la comunidad. El fuego se desató en un depósito de garrafas ubicado sobre la calle Constituyentes, entre Bustillo y Colombres, generando una situación de peligro extremo debido a la naturaleza del material almacenado. En primera instancia se cree que el depósito funcionaba sin habilitación.
Según informaron fuentes policiales y de bomberos, el operativo debió enfrentar una dificultad sin precedentes: el estallido en cadena de los envases de gas, los cuales salían despedidos como proyectiles alcanzando distancias de hasta 200 metros a la redonda. Esta dinámica transformó las inmediaciones en una zona de guerra, obligando a los residentes cercanos a abandonar sus hogares de manera urgente.
En el lugar trabajaron 10 dotaciones de bomberos que, a pesar del riesgo latente, intentaron sofocar las llamas mientras las detonaciones se sucedían una tras otra. El saldo de heridos hasta el momento es de cuatro personas con lesiones de diversa consideración. Fueron identificados como Diego Hernán Robledo, de 41 años, Victor Hugo Tuller, de 47 y Raúl Oscar Cros, de 48. Y un joven de 18 años, Thiago, se encuentra grave con traumatismo craneoencefálico.
Para colmo hay un antecendente: según los vecinos tiempo atrás se había regisrado un episodio similar en este depósito, aunque de mucha menor magnitud.

Entre los afectados se encuentran tres empleados del establecimiento, quienes fueron trasladados de urgencia a un hospital local con quemaduras y permanecen bajo estricto control clínico. Sin embargo, el caso más delicado es el de un adolescente que transitaba por las inmediaciones al momento de la mayor explosión; el joven fue impactado en la cabeza por una garrafa que voló desde el depósito y, según el último parte médico, ingresó al quirófano en los próximos minutos debido a la gravedad del traumatismo.
Mariano Acosta: garrafas por el aire y vecinos con miedo
«La situación está controlada: estamos trabajando en la remoción y enfriamiento«, detalló a LN+ Sergio Ravelli, comandante de Bomberos y director de Defensa Civil de Merlo. y agregó: preventiva y que por el momento no existe riesgo de una nueva explosión. “En breve podremos decirles a los vecinos si pueden volver a sus viviendas”, adelantó.
“Estamos a 15 cuadras, con miedo, con incertidumbre de saber qué va a pasar con nuestra casa. Tuvimos que irnos. Puede pasar una desgracia en cualquier momento. Están volando las garrafas», aseguró Ezequiel, uno de los vecinos afectados.
Con el correr de las horas, comenzaron a conocerse detalles de cómo ocurrió la tragedia. Todo habría comenzado al enchufar la pava eléctrica «en un ambiente con posible pérdida de gas, lo que habría derivado en una explosión que provocó quemaduras de segundo y tercer grado».
Según un parte ofiocial, en el lugar se constató que «el depósito funcionaba sin habilitación, dedicado a la compra y reventa de garrafas«.

«Estoy encerrado en mi local, me da miedo porque vibra todo. Creo que se escucha, vuela todo por el aire», dijo Francisco, dueño de RG Electricidad, al canal TN. «No me animo a salir porque vuelan garrafas por todos lados», agregó.
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«Estábamos todos durmiendo y empezaron a explotar todas las garrafas. Al nenito de al lado de mi casa se le cayó la garrafa. Está grave, me dijeron«, señaló otro vecino. «Estábamos los cuatro metidos en la galería, cae una garrafa volando y le reventó en la cabeza. Estamos esperando, dicen que no está bien».
Todo esto fue confirmado por la mamá de la víctima, llamado Thiago: «Lo vi salir volando por el aire. Quiero respuestas. Los dueños del depósito no aparecen y la Municipalidad tiene que explicarme lo que pasó», sostuvo ante los medios en la puerta del Hospital Eva Perón, donde su hijo pelea por su vida. A esa altura no sabía que el propietario del depósito, identificado como Óscar Adrián Benítez, de 48 años, ya había sido ubicado y quedó a disposición de la UFI 02 de Morón a cargo de Fernando Cappello, quien ya ordenó un peritaje en el lugar.







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