La historia del velero que quedó varado en una quinta de Monte Grande y desató una pelea entre sus dueños
“Foca Mayor” fue construido en 1964, mide casi diez metros y estaba siendo restaurado para realizar paseos por el Río de la Plata. Su propietario asegura que no lo dejan retirarlo de un terreno, mientras que la dueña de la casaquinta reclama gastos por los nueve meses que permaneció allí.

El velero varado en Monte Grande ya sumó denuncia policial.
Un velero de madera construido en 1964, pensado originalmente para competir en regatas y actualmente en proceso de restauración, lleva meses protagonizando una historia bastante alejada del agua. La embarcación permanece “varada” dentro de una casaquinta de Monte Grande, en medio de una disputa entre su propietario y la dueña del terreno que ya incluyó denuncias, intervención policial y dos versiones completamente enfrentadas sobre por qué todavía no pudo ser retirada.
El barco se llama “Foca Mayor”, mide 9,45 metros de eslora y 2,60 metros de manga y pertenece a Juan Marcelo Lescano. El hombre lo había llevado a un terreno de la calle Recondo, cerca de Pedro Dreyer, para avanzar con una restauración que comenzó hace alrededor de ocho o nueve meses. Según explicó a El Diario Sur, la inquilina de la quinta le había permitido utilizar parte del predio.
El problema apareció después, cuando surgió un conflicto entre esa mujer y Gabriela, propietaria del inmueble. Lescano sostiene que quedó en medio de una disputa ajena y denuncia que ahora no le permiten llevarse su velero. La dueña del terreno, en cambio, afirma que nunca autorizó que la embarcación fuera instalada allí y asegura que dio tiempo suficiente para retirarla.
Un barco histórico que iba a convertirse en un emprendimiento
Lescano había encontrado el velero cuando estaba muy deteriorado y, según contó, encaminado al desguace. Al conocer parte de su historia decidió contactar a sus antiguos propietarios para recuperarlo.
De acuerdo con su relato, la embarcación había sido construida para participar de la regata Buenos Aires-Río y contaba con características de diseño que justificaban intentar preservarla. “Me pareció que históricamente era una pena perderlo”, explicó.
La restauración implicó reemplazar buena parte del casco de madera y todavía quedaban trabajos de calafateo, el proceso mediante el cual se sellan las juntas para evitar filtraciones, además de tareas de terminación y protección.

El proyecto tenía además una finalidad comercial. Lescano quería terminar el barco para diciembre y comenzar durante el verano a ofrecer paseos por el Río de la Plata, con la idea de acercar la navegación a vecinos del Conurbano que habitualmente tienen poco contacto con el río.
La demora también dejó sin poder continuar al carpintero encargado de la restauración. El propietario reconoció además un punto que hoy complica su posición. El acuerdo para utilizar el terreno fue de palabra y directamente con la inquilina. “Una concesión de palabra es complicado demostrarla”, admitió.
La dueña de la quinta respondió y reclama nueve meses de estadía
Después de que el caso tomara estado público, Gabriela, propietaria del terreno, dio su versión. Según explicó, nunca fue consultada antes de que el velero ingresara a su propiedad y cuestionó que Lescano haya mantenido las conversaciones únicamente con su inquilina.
La mujer asegura que dio plazo hasta el 1° de octubre para que tanto la inquilina como el dueño del barco liberaran los espacios ocupados, pero que eso no ocurrió. También sostiene que la situación se agravó el 18 de octubre, cuando Lescano habría intentado sacar la embarcación y, siempre según su denuncia, rompió parte del alambrado durante un episodio de tensión.
Gabriela afirmó que llamó a la Policía y realizó una denuncia penal por aquella situación. A partir de entonces, reclama además que el propietario del barco se haga cargo económicamente por los aproximadamente nueve meses que el velero permaneció dentro de su terreno.
“¿Para qué quiero yo el velero?”, planteó la propietaria, quien asegura que antes de aquel episodio estaba dispuesta a permitir su retiro. Lescano, por su parte, informó que también realizó presentaciones y que busca una intervención judicial que le permita recuperar su embarcación.







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