Facundo Pomponio sorprende en Quilmes con su nuevo local de pizza napolitana y un horno que las hace en 90 segundos
En su nuevo local «Michele Parcheggio» el gran maestro de Berazategui puso la cocina a la vista y un horno único en su estilo en Argentina. «Quiero que la gente se maraville con nuestro trabajo», aseguró el pizzaiolo.

Facundo Pomponio, pizzaiolo certificado y fundador de Michele, abrió su segundo espacio y eligió Quilmes para deleitar a todos con la mejor pizza napolitana de Buenos Aires.
La historia de Facundo Pomponio, vecino de Berazategui y creador de Michele, la que para muchos es la mejor pizza napolitana de Buenos Aires, ahora sorprende en Quilmes, donde acaba de dar un paso más hacia adelante en su carrera con la apertura de un nuevo espacio con un horno único en el país.
La pasión de Pomponio por esa especialidad archifamosa en todo el mundo lo llevó a perfeccionar su técnica, dedicándole horas de esfuerzo y desvelo. Hoy, se encuentra en un gran momento profesional, luego de haber viajado a Italia tiempo atrás para obtener la certificación que lo acredita como un maestro pizzero de origen.
En su nuevo «Michele Parcheggio» de la calle Brown al 489, con capacidad para unos 100 comensales, el maestro pizzero ofrece las mismas pizzas que hicieron su fama desde su primer emprendimiento de Berazategui, ubicado en la propia casa de sus padres, y ahora agregó varios antipasti, como le dicen en Italia a las entradas, así como unos cinco o seis platos principales.

El lugar elegido fue un viejo playon de estacionamiento al que Pomponio hizo totalmente a nuevo. Por eso «Parcheggio», que en italiano significa aparcamiento. Pero más allá de las cuestiones idiomáticas, la estrella del lugar, su orgullo, es la cocina a la vista, con un impactante horno eléctrico italiano, el primero de su tipo en el país.
«La idea era que el segundo local sea grande y que se pueda ver la cocina desde todos lados. Habré buscado como 30 locales hasta dar con este», explicó Pomponio a TN sobre el estacionamiento del que todos rehuían pero al que le vio todo el potencial. «Me decían que estaba loco, pero para mi era el lugar ideal», afirmó sobre le proyecto que arrancó en agosto del año pasado.

«La onda es que la gente presta atención siempre a la cocina. Que se maravillen con el trabajo de los maestros pizzeros, que los vean estirar los bollos de masa, ponerles los toppings, meter las pizzas en el horno para que salgan unos 90 segundos después humeantes y listas», agregó.
Facundo Pomponio: el maestro de la pizza napolitana llega a Quilmes
Facundo siempre estuvo convencido que los deportes eran lo suyo. Durante años, se pasó sus días como profesor de Educación Física, trabajando en escuelas públicas y privadas de Berazategui, su ciudad natal. Además, se entrenaba diariamente para competir en carreras de todo el país, otro de sus grandes amores. Sin embargo, el paso de tiempo le cambió la cabeza y un día vio una oportunidad: reconectar con sus raíces familiares italianas.
La vida gastronómica de Facundo nació desde su fanatismo por la pizza. Su familia y amigos, desde siempre, disfrutaron de su método por la elaboración esass exquisiteces. Arrancaba con la misma receta cada jornada: dos kilos de harina y un litro de tomate.

Tanto que la casa familiar se transformó en un espacio a puerta cerradas, algo que siempre soñó. Su logro lo dedicó a su padre, fallecido ese mismo año, 2018. Facundo estaba convencido de algo: no modificar nada de lo mucho que aprendió durante un viaje a Nápoles que había hecho años atrás y sabía que debía estar él al frente del horno que mandó a construir especialmente para el emprendimiento.
Aquella primera travesía en la península italiana fue clave, aunque luego sugieron muchas más. Estuvo en la ciudad del Vesubio y de Pulcinella donde se quedó algunas semanas para atesorar los secretos de la especialidad. Sus mentores fueron los pizzaioli de la Associazione Vera Pizza Napoletana (AVPN), de la Accademia della Pizza DOC y de algunas pizzerías de Caserta, Nápoles y Salerno. Eso lo decidió a dedicarse a su emprendimiento al regresar.

La pandemia terminó de convencerlo. Largó todos sus trabajos relacionados a la Educación Física y se metió de lleno en Michele. Y en 2022, tras una enorme obra en la casa, Michele abrió oficialmente al público. «Yo siempre tuve la convicción de hacer la pizza igual que en Nápoles. No aceptaba una mezcla entre lo que se hace en Italia y lo que se hace en Argentina.
«Siempre dije que se tienen que enamorar de la pizza y no que como pizzería modifiquemos la receta para enganchar a la gente. La idea es que Michele sea una pizza auténtica, genuina y original«, contó. Tan original es su trabajo que en 2024 su creación se convirtió en la segunda pizzería certificada de Argentina por la AVPN y él recibió el certificado de «pizzaiolo», es decir, un maestro en la preparación de pizzas.

El producto final es verdaderamente premium. Hay que reservar y siempre hay espera, tanto en Souriges como ahora en Quilmes. Su mano llegó a los mejores críticos como Pietro Sorba. El italiano -¿cuántos otros sabrán más que él de pizza napolitana?- definió al trabajo de Pomponio como propio de alguien que tiene «una mano mágica».
Para refcomendar, nada mejor que lo que piensa la crítica de Sorba: «La pizza Rafael reúne el sabor inconfundible del buen pesto genovés, la frescura de la mozzarella fior di latte y de los tomates cherry, el aroma de la albahaca y la nota gratamente salada del parmesano. La Mozartdella es una buena combinación que fusiona mozzarella fior di latte, parmesano, queso crema, pesto, pistachos y láminas de mortadela de calidad», propuso Pietro en su habitual columna del diario Clarín.







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