Lanús creó su propia Policía Municipal: cuántos agentes tendrá y cuáles serán sus funciones
El Concejo Deliberante aprobó la creación de una fuerza preventiva que dependerá directamente del Municipio. No portarán armas de fuego ni reemplazarán a la Bonaerense.

Lanús tendrá su propia Policía de Prevención Municipal. El Concejo Deliberante aprobó la ordenanza impulsada por la gestión del intendente Julián Álvarez para crear un nuevo cuerpo civil destinado a reforzar la presencia preventiva en barrios, centros comerciales y espacios públicos del distrito. La iniciativa salió adelante con el respaldo del oficialismo y un fuerte rechazo de los bloques opositores, que la calificaron como un “maquillaje electoral”.
La medida fue sancionada el 8 de octubre y publicada al día siguiente como Ordenanza 14.030, por lo que ya se encuentra vigente. De acuerdo con la normativa municipal, la nueva estructura funcionará dentro de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Ordenamiento Urbano y estará orientada a tareas de prevención, proximidad, disuasión y cuidado de las personas y del espacio público.
Sin embargo, pese a la denominación elegida, sus integrantes no tendrán las mismas atribuciones que los efectivos de la Policía Bonaerense. El proyecto establece un cupo inicial de hasta 100 agentes, que no portarán armas de fuego ni realizarán investigaciones penales. Su función estará centrada en el patrullaje y la presencia territorial, además de la asistencia inicial ante distintas situaciones que ocurran en la vía pública.
Cómo funcionará la nueva fuerza de Lanús
El objetivo planteado por el Ejecutivo municipal es aumentar la capacidad preventiva y sumar personal específicamente dedicado a recorrer las calles del distrito. Los agentes tendrán un perfil de proximidad con los vecinos y buscarán complementar el trabajo que actualmente realizan las fuerzas provinciales y los dispositivos municipales de seguridad.
La propuesta incluye patrullajes disuasivos, presencia en centros comerciales y barrios y tareas vinculadas con el ordenamiento y protección de espacios públicos. La intención es que el nuevo cuerpo tenga además una comunicación directa con las estructuras de monitoreo y seguridad del Municipio.

El modelo, de todas maneras, establece límites importantes. Los futuros agentes tendrán carácter civil, no contarán con estado policial ni estarán armados. Tampoco reemplazarán a la Policía Bonaerense ni podrán asumir funciones de investigación criminal reservadas para las fuerzas provinciales y la Justicia.
La creación se suma a otras estrategias que el Municipio viene utilizando para ampliar su intervención en seguridad, un área cuya responsabilidad principal corresponde a la Provincia pero en la que los gobiernos locales fueron incorporando durante los últimos años cámaras, centros de monitoreo, móviles y personal preventivo.
Por qué la oposición rechazó el proyecto
La votación abrió un fuerte cruce dentro del Concejo Deliberante. Los bloques opositores cuestionaron tanto la legalidad de la figura elegida como su utilidad práctica y votaron en contra de la iniciativa.
Uno de los principales argumentos fue que los municipios bonaerenses no tienen facultades para crear fuerzas policiales autónomas. Desde el espacio Vamos por la Libertad y la Seguridad señalaron que la medida podría entrar en conflicto con la Ley provincial 13.482, que regula el funcionamiento de las policías en territorio bonaerense, y advirtieron sobre posibles cuestionamientos judiciales.
La crítica también apuntó a que, al tratarse de agentes desarmados y sin atribuciones policiales tradicionales, las tareas podrían superponerse con las que ya realiza el personal municipal de Seguridad Ciudadana.
El concejal opositor Marcelo Villa fue uno de los más duros y definió la iniciativa como un “maquillaje electoral”. Su planteo fue que la creación de la nueva estructura no resuelve los problemas de inseguridad y que el Municipio debería concentrarse en mejorar la coordinación y los recursos disponibles para la Policía Bonaerense.
También se abrió una discusión alrededor del costo. Según información difundida tras la aprobación, los aspirantes recibirían una beca mensual durante su capacitación y se crearía además una nueva estructura de conducción para organizar el cuerpo, puntos que la oposición utilizó para cuestionar el gasto que implicará ponerlo en funcionamiento.







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