De la formación autodidacta en Lanús a multimillonario en Silicon Valley: el increíble recorrido de Guillermo Rauch
El fundador y CEO de Vercel, una de las empresas tecnológicas más influyentes del mercado que cotiza en la bolsa de Nueva York, atravesó varios desafíos desde muy chico. Y un consejo de su padre le marcó el destino.

Según Forbes, alcanzó una fortuna estimada en al menos u$s2.100 millones.
Seguramente durante su adolescencia en Lanús, cuando se formó de forma autodidacta y sorteando varios desafíos, no imaginó que llegaría a convertirse en multimillonario en Silicon Valley. Pero Guillermo Rauch lo logró, y por estos días valora más que nunca todo el esfuerzo que hizo y, también, el consejo que le dio su padre, que terminaría marcando su destino.
En los últimos días el empresario radicado en Estados Unidos fue noticia por el enorme crecimiento que, de la mano de la Inteligencia Artificial (IA), logró su empresa Vercel, clave en el desarrollo de infraestructura para software.
Según Forbes, la última ronda de inversión elevó la valuación de la compañía a u$s9.300 millones, por lo cual él alcanzó una fortuna estimada en al menos u$s2.100 millones.
Así se formó Guillermo Rauch en Lanús
La publicación también señala que el salto en la valoración se produjo luego de que Vercel recaudara u$s300 millones en una ronda liderada por Accel y el fondo soberano GIC de Singapur, lo que consolidó a la compañía como un actor clave en el desarrollo, despliegue y alojamiento de aplicaciones web, especialmente en el nuevo ecosistema de software impulsado por inteligencia artificial.

Forbes contó que el propio Rauch reunió a su equipo en San Francisco cuando Anthropic presentó un nuevo modelo de IA y afirmó que ese lanzamiento representaba “un gran momento para el mundo”, al considerar que la programación asistida por inteligencia artificial estaba entrando en una nueva etapa.
La historia del nacido y criado en Lanús no se parece en nada a la de otros empresarios tecnológicos como Steve Jobs, Bill Gates o Mark Zuckerberg: no cursó una carrera universitaria ni pasó por academias de programación. Su formación siempre fue autodidacta.
Así, por ejemplo, a los 10 años empezó a programar desde su computadora en el sur del Conurbano, aprendiendo a través de chats, foros y comunidades especializadas. Dos años más tarde ya generaba ingresos online ofreciendo tutoriales y resolviendo consultas sobre Linux, un sistema operativo gratuito de código abierto, y programación.
Asimismo suele destacar que el consejo de su padre, quien le recomendó enfocarse en el futuro digital en lugar de seguir los métodos tradicionales de ingeniería, fue totalmente decisivo para su vida.
Su motivación en cada proyecto
Su crecimiento fue muy rápido: mientras cursaba el secundario en el Colegio Carlos Pellegrini, ya comenzó a trabajar como freelancer para empresas del exterior, una experiencia que lo conectó a temprana edad con el mercado global.

Ese recorrido lo llevó a vivir en distintos países de Europa hasta instalarse finalmente en Silicon Valley, San Francisco, epicentro de la industria tecnológica.
Antes de Vercel, fundó otras startups en Estados Unidos y una de ellas fue adquirida por WordPress. Esa operación terminó de consolidar su perfil dentro del mercado de emprendedores.
En las entrevistas, Rauch suele destacar que su motivación siempre fue mejorar la experiencia de los usuarios en la web, ya sea haciendo los sitios más rápidos, simples o visualmente atractivos. Una obsesión que, según cuenta, nació en sus primeros años como programador amateur y que se mantuvo como eje de todos sus proyectos.







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